SAN AGUSTÍN DE HIPONA (Película completa)

 

 


[fbshare]

BREVES PINCELADAS SOBRE SAN AGUSTÍN
Este mes de Agosto es muy especial para nuestra comunidad de Agustinos Recoletos. Celebramos las festividades de San Ezequiel Moreno, Santa Mónica y San Agustín. Son santos que inspiran nuestra espiritualidad y la de quienes viven nuestro carisma: parroquias, colegios, misiones….

San Agustín, nace en Tagaste, al Norte de África, en la actual Argelia, el 13 de noviembre del 354. El padre era pagano, Patricio, un funcionario al servicio del Imperio y la madre cristiana, Mónica, que poseía gran dulzura y amor a Dios, educó a su hijo en la fe, aunque no llegó a bautizarlo, costumbre de ese tiempo, hasta que fuera adulto. San Agustín muere en Hipona donde fue obispo, el año 430.

Durante bastantes años es pagano; hubo un momento en que se acerca a la Escritura, y la encuentra poco interesante y superficial, no le interesa. Está muy metido en el mundo del pecado. Lo que sí le entusiasma es la doctrina de Manes, el maniqueísmo, que era una de las muchas herejías, que florecían entonces. Defendía un dualismo entre el bien y el mal, la luz y las tinieblas, Dios y el diablo.

Agustín desarrolla su vida intelectual en Italia: en Roma, después en Milán, donde seguía, sin ser cristiano, pero las oraciones de Santa Mónica y las homilías del obispo San Ambrosio, le hicieron abrir los ojos. Comienza a parecerle interesante lo que antes había despreciado. Entra en crisis de fe, que termina cuando oye una voz infantil que le dice: “toma y lee, toma y lee”, abre el Nuevo Testamento, y encuentra un pasaje en la carta a los Romanos 13, 13-14: “Como en pleno día procedamos dignamente: basta de excesos en la comida y en la bebida, basta de lujuria y libertinaje, no más peleas ni envidias. Por el contrario, revístanse del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la carne”. Le causa una impresión muy profunda, y decide hacerse cristiano. Es consciente de haber amado a Dios tarde, lo ha descubierto tarde, se ha convertido tarde. Está saliendo de una forma de vida y entrando en otra (“¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!”).

El gran descubrimiento de San Agustín es la interioridad. El dicho griego: “conocete a tí mismo”, le ha ayudado mucho. Y cuando se pregunta a sí mismo, dice: “quiero conocer a Dios y el alma, nada más, absolutamente nada más”. El alma es, en definitiva, el gran descubrimiento de Agustín, el alma entendida como intimidad. Otra frase: “no vayas fuera, entra en ti mismo: en el hombre interior habita la verdad”. En el libro de Las Confesiones, libro de alabanza a Dios, de recuerdos y gratitud, San Agustín adquiere el el sentido de lo que es el hombre interior, la posibilidad de entrar en sí mismo y ahí buscar a Dios.

El descubrimiento del hombre interior le hace sentirse libre: “la verdad les hará libres”. Y él proseguirá: “ama y haz lo que quieras; lo que quieras, no el capricho, no lo que se te ocurra, lo que puedes verdaderamente querer”. “Ama y haz lo que quieras. Si lo haces realmente por amor, puedes hacer lo que quieras. No es haz lo que quieras, el capricho, o lo que te guste, o lo que te convenga; no, no, al contrario”.

Deja un comentario

  • septiembre 2017
    D L M X J V S
    « Ago    
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
  • Social