V DOMINGO DE CUARESMA,  Ciclo “B” ,  18 de marzo del 2018

Escrito en 14/03/2018 por Rita de Casia en Reflexiones Dominicales

                                                                                                                                                                             

La Alianza

Escuchamos con frecuencia la expresión alianza, que aparece con frecuencia en la Biblia; la historia de la humanidad nos habla de alianzas entre pueblos y naciones. O sea, pactos y algo que fundamenta la humanidad: los esposos contraen en el matrimonio una alianza de amor y entrega para toda la vida. ¡Qué lindo que a los aros del matrimonio se les denomine “alianza”! Entre las acepciones que tiene en el diccionario de la RAE está: pacto, consenso o tratado en que se realiza en los términos que se alían dos o más partes. La alianza bíblica de Dios con los hombres se fue realizado por etapas:

  • Comienza con la Creación, cuando Dios coloca en él a Adán y Eva y deben estar en armonía con lo creado. Sufren la tentación de la soberbia, ser como dios, y son expulsados del Paraíso.

  • Con Noé después del diluvio, Dios hace una nueva Alianza, la señal es el arco iris.

  • Con Abraham Dios sella una alianza de sangre, significada en la circuncisión, la sangre es la Vida de Dios para el israelita. Dios se hace una misma sangre con Abraham, que será padre de un gran pueblo.

  • Con Moisés se realiza la Alianza con mayor plenitud del Antiguo Testamento, también sellada con la sangre del cordero, con cuya sangre se marcaron las jambas de las puertas, liberando a los israelitas de la muerte que tuvieron los primogénitos egipcios y logran salir de la esclavitud de los egipcios. En el Sinaí recibirán la Ley, los acuerdos de la Alianza.

  • La verdadera Alianza se realiza en Cristo Jesús. Dios se hace hombre y se une en una misma persona a la naturaleza humana, se sella también con sangre al ofrecerse en sacrificio agradable al Padre en la cruz.

  • Por el bautismo somos unidos, consagrados, a Dios. Somos hechos templos del Espíritu Santo.

Textos bíblicos

  • Jeremías 31,31-34: haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva.

  • Salmo 50, 3-4.12-15: Oh Dios, crea en mí un corazón nuevo.

  • Hebreos 5, 7-9: Se ha convertido para todos los que le obedecen en salvación eterna.

  • Juan 12, 20-33: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo.

Comentario a las lecturas

Las tres lecturas tratan el tema de la alianza, cuyo centro es Cristo Jesús al unir, en una sola persona la naturaleza humana y la naturaleza divina. Tanto amó Dios al mundo que entregó (a la muerte) a su Hijo único para que todo el que cree en él tenga vida eterna (Jn 3,16).

  1. Israel ha sufrido el destierro, se siente abandonado por Dios, que le ha acompañado en su historia, están sin templo, sin culto… El profeta Jeremías anuncia una Nueva Alianza de Dios con su pueblo. Será inscrita, no como la del Sinaí en piedra, sino en el corazón de cada creyente.

  2. La carta a los hebreos tiene toda ella de fondo a Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote. En el ejercicio de su sacerdocio él es sacerdote, víctima y altar en su sacrificio en la cruz. Para que fuese este sacrificio, centro de la Nueva Alianza. La Eucaristía es el gran misterio de la renovación del misterio de la cruz. El Cuerpo y las Sangre de Cristo se hacen sacrificio de comunión. En el Antiguo Testamento existía el sacrificio de comunión, una parte de la víctima se quemaba en honor a Dios y otra parte lo comía la familia oferente. La unión de Dios y el hombre en la misma realidad, para nosotros el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Todo este camino lo iniciamos al recibir el sacramento del Bautismo.

  3. La muerte es considerada en este evangelio de san Juan en dimensión de fecundidad, Se siembra el trigo para cosechar más. Jesús muere – lo hemos dicho – como sacerdote, víctima y altar.

Oración

Señor, que aprenda a actuar en mi vida como una siembra, que incluye morir, como el grano de trigo. Es un morir a las apetencias de uno mismo, pero sobre todo es dar vida, muriendo – sirviendo – a los hermanos necesitados. Es así como nuestra vida adquiría el sentido como el de Cristo: ir hacia la muerte para cumplir la voluntad de Dios.

Que el Espíritu nos guía y nos guíe por esos caminos de amor y muerte.   No se haga mi voluntad, sino la tuya. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

 

Deja un comentario

  • enero 2019
    D L M X J V S
    « Oct    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  
  • Social