III Domingo de Pascua, Ciclo “B” , 15 de abril del 2018

Escrito en 11/04/2018 por Rita de Casia en Reflexiones Dominicales

 

El encuentro del Resucitado con sus discípulos

Jesús, el Resucitado, inaugura una vida nueva, es la definitiva para nosotros, es para la eternidad. Los encuentros del Resucitado con los apóstoles y discípulos es un momento para abrirles a comprender las Sagradas Escrituras explicándoselas. Dos cosas me parecen importantes para recalcarlas:

  • Afianzar a los apóstoles en la fe.

  • Que sean testigos de Él por todo el mundo y para todas las gentes estableciendo su Iglesia.

La lección para nosotros es llevar a nuestra vida al Resucitado, que incluye escuchar, meditar y actuar. Escuchar la Palabra de Dios, meditarlas y orar con sus enseñanzas. En la vida nada sucede por el azar. Acabo de escuchar por radio la muerte de un montón de niños en la guerra de Siria; podemos preguntarnos cómo Dios permite esto. La respuesta es sencilla, aunque nos cueste aceptarla: Dios no va a hacer desparecer a los criminales, pues respeta su libertad al máximo.

Textos bíblicos

  • Hechos 3,13-15.17-19: Por tanto, arrepentíos y convertíos para que se borren vuestros pecados.

  • Salmo 4, 2. 7-9: Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor.

  • 1Juan 2,1-5a: Quien dice: “Yo le conozco”, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso.

  • Lucas 24,35-48: Habían reconocido a Jesús al partir el pan.

 

El mensaje de cada una de las lecturas

¿Cómo mostramos que somos cristianos? Cumpliendo los mandamientos de Dios, que es lo que nos hace vivir la fe. ¿Cuál es el proceso de la fe? Por el oído – la vista al leerla – llega la Palabra de Dios, entre en el corazón. que nos lleva a que el amor se muestre en todo nuestro obrar.

  • En la lectura de este domingo del libro de los Hechos de los Apóstoles está el anuncio, – técnicamente llamado “kerigma” – que lleva al creyente a un rehacer su vida con el fundamento – piedra angular – de Cristo Jesús. Los apóstoles resumen el kerigma con brevedad: Arrepentíos y convertíos para que se borren vuestros pecados.

  • En la carta de san Juan se nos explican dos cosas: la vida del creyente está expuesta al pecado y a que caiga en él; sale de él por la fe en Cristo Resucitado, que es víctima de propiciación por nuestros pecados. El justo vive de la fe, porque no nos libramos del pecado porque sí, pero si podemos salir de él y sentirnos perdonados, porque el Resucitado es víctima de propiciación de nuestros pecados. El que mira a la cruz, como el israelita en desierto picado por las culebras, quedará salvo, el que se acerca al sacramento de la Reconciliación, es reconciliarse con Dios y los hermanos.

  • El texto evangélico de este domingo se inicia con el regreso de los discípulos que iban a Emaús y que tuvieron el encuentro con el Resucitado, que lo reconocieron al partir el pan. Cuando ellos están contando su experiencia, aparece Jesús en medio de ellos, con el saludo a costumbrado: la paz esté con vosotros. Les quita el miedo, pues no es un fantasma, es el mismo que recorrió con ellos los caminos de Judá y de Galilea, mantiene las huellas de la crucifixión, por eso come: ¿Tenéis algo que comer? Después de comer con ellos, les da poder para interpretar las Escrituras y los envía a predicar  la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando en Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.

Oración

Señor, contemplarte resucitado nos acerca ti, porque nos da esperanza, aun en medios de tantas dificultades con la que convivimos. Es una llamada a que practiquemos el amor.

Enséñame, Señor Jesús, a vivir la paz, para eso, aleja de mi mente todo odio, todo rencor y fortalece mi corazón para vivirlo con los que me rodean.

Dame entrañas de misericordia.   

 

Deja un comentario

  • septiembre 2018
    D L M X J V S
    « Jun    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    30  
  • Social