DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo “B” 4 de febrero del 2018

Escrito en 04/02/2018 por Rita de Casia en Reflexiones Dominicales

                                                                                            

El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio

En la mayoría de los países ha desaparecido el servicio militar obligatorio. A este servicio creo que hace referencia el texto del libro de Job. No se aparta de mi mente escenas de hace casi cincuenta años cuando trabajaba en los Andes. La policía y hasta el ejército perseguían a los jóvenes para enrollarlos en el ejército. Parecía, es feo decirlo, una cacería de animales, indigno de un trato a las personas. ¡Terrible experiencia! No era solo eso, es que al servicio militar se le tenía pánico y no sin causa, eran llevados sin conocer el destino amarrados en camiones cantando Somos libres, seámoslo siempre… llegaban al destino, muchas veces a los desiertos de Piura, y los tenían varios meses incomunicados con la familia.

Pero también de mi niñez tengo recuerdos del miedo de los jóvenes que iban al servicio militar obligatoriamente y a las madres y los familiares despidiéndolos con llantos.

El libro de Job además del servicio militar hajesus-de-nazaretce referencia a la vida, es obligatorio vivirla y que hacerlo como un jornalero. El jornalero busca hacer las cosas bien para que el patrón vuelva a contratarlo. Es importante esto para nosotros, debemos vivir bien la vida, no tenemos otra vida para rectificar lo no hecho bien.

El pesimismo de Job, que puede ser el mío

Nos indica Job que la vida humana está llena de desilusiones, de esperanzas realizadas y frustradas, de fatigas… Y siempre tenemos que tener en cuanta la muerte, de la que nadie nos libramos.

Los cristianos en este abatir de la vida somos optimistas, gracias a Cristo Jesús. El pesimismo se convierte en optimismo. No hay, pues, condena alguna para los que están con Cristo Jesús, pues la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha liberado de la ley del pecado y de la muerte (Rm 8,1). En Jesús sus adversarios pensaban que con su muerte en cruz., acabaría todo. ¡Equivocados! Era el comienzo de lo importante.

El trabajo de cada día

El evangelio de Marcos en el pasaje proclamada este domingo nos da la jornada de acción de Jesús en su vida pública. Va temprano a la sinagoga, escucha, habla… de ahí va casa de Pedro, cura su suegra, repara fuerzas en una comida normal, llega la tarde y atiende a la gente y cura enfermos. Es asimismo la jornada nuestra que debemos hacerla en la presencia de Dios, obrando en la obra de Dio en servicio al prójimo. Y algo que no debe faltar: la oración. Se levantó de mañana, marchó a un lugar apartado y allí se puso a orar. Y no achicarnos en nuestra tarea, o limitarnos a los nuestros., ir más allá: Vamos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar allí también.

Textos bíblicos

  • Job 7,1-4,6-7: Recuerda que mi vida es un soplo.

  • Salmo 146, 1-6: Alabad al Señor, que cura los corazones destrozados.

  • 1Corintios 9, 16-19.22-23: ¡Ay de mí si no anuncio el evangelio!

  • Marcos 1, 29-39: Vamos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí, que para eso he venido.

¡Ánimo!

No debemos caer en el pesimismo de Job, porque, además, tenemos un conocimiento mejor de Dios y de sus obras que la que él podría tener. Esta actitud – fuera del mensaje de Cristo – la tienen muchísimos en el mundo en el que vivimos. El hombre es creado por Dios para gozar de la vida, su pecado destruye el camino de la felicidad, Dios mismo en su Hijo se hace hombre para reparar al ser humano. ¿Es tarea difícil? Si. La liberación está dada, pero hay que actualizarla. Es tarea difícil, como si a ti te doy un puño de arroz y te digo ahora espárcela por el jardín y, luego, tienes que recoger todos los granos que están contados, es imposible. La salvación de pecado es imposible para el hombre, no para Dios.

El camino son las obras de misericordia, un corazón abierto al pobre, al exiliado, al marginado… Por que Dios te ama en tu situación concreta y estamos llamados a amar al otro en la situación concreta en la que se encuentre, nos guste o no.

La historia del hombre que sufre

Es la de Job. Es también de hombre y mujeres de toda raza, pueblo y condición. Un día está bien, llega la enfermedad… tiene trabajo, lo despiden… creen hacer el negocio de su vida y acaba en la quiebra total… La vida se va a la quiebra.

Los cristianos estamos llamados a dar pleno sentido a la vida dada por el Creador, que es amor (1Jn 4,8), por eso, el culmen de la felicidad es el amor que sabe de gozos y sufrimientos, de penas y alegrías. Buscamos poner la solución de nuestros problemas en lo que parece, por ejemplo, el dinero; llegando, lamentablemente, a la conclusión de que solo está en el amor, y partiendo de que Dios es amor, podemos ser felices en lo que san Agustín establece la condición del ser humano: Amar y ser amado. Porque solo Dios permanece, dice un salmo.

Oración

Señor,  el único fundamento válido de mi vida eres tú,  me indicas que mi vida es un trabajo que debo convertirlo en amor,  que tú haces lo difícil fácil; lo enfermo sano, el fracaso en éxito…Confío en tu presencia siempre en mí,  tú me sostienes.

Hemos estado hablando de Job y sus sufrimientos, que como él sepa hacer una confesión total de ti, Dios mío: Yo sé que mi redentor vive y que al fin se alzará sobre el polvo, después que me arranquen mi carne, veré a Dios (Job 19, 25-26).

Fray José Jimenes de Jubera Rubio O.A.R.

Deja un comentario

  • enero 2019
    D L M X J V S
    « Oct    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  
  • Social