Domingo de Pascua  Resurrección del Señor 1 de abril del 2016

Escrito en 29/03/2018 por Rita de Casia en Reflexiones Dominicales

 

Creo en Dios Padre, creo en Dios Hijo y creo en Dios Espíritu Santo

1612f5c6a0ae23977ac2d445dbbb54faEsta profesión de fe brota de lo más profundo de mi ser. Necesito realizarla dándola a la luz, además, hacerlo para ustedes mis queridos lectores. ¿Qué hubiera sido de mi vida, transitando por lugares ásperos y apartados sin la ayuda del buen Dios? Era la gracia divina con la asistencia del Espíritu Santo la que me mantuvo en el camino y no hablo solo de los trabajos de recorrer decenas de comunidades a caballo y a pie; sino tanta protección de todo tipo de tentaciones puestas en mi camino sacerdotal. Y ahora, ¿en la enfermedad? Es la fuerza que el buen Dios me concede, dándome ánimo día a día. Es vivir al Resucitado…

¿Por qué hago esta confesión?

La puedes hacer tú también, lector, lectora, amados, y yo lo hago hoy en el Domingo de los domingos (domingo= día del Señor, del latín dies dominica). Es el día de la Luz, propicio para descubrir lo que somos y librarnos con Cristo Resucitado.  Yo soy la luz, dice Jesús y, por ende, mi vida tiene que ser luz y lo seré en cuanto me deje liberar por Cristo y llevar mi vida de otra manera, porque el triunfo de Cristo es mi triunfo.

Es Pascua

“Pascua” es paso. Expliquémonos. El primer paso – pascua – del que habla la Biblia es la liberación del pueblo de Israel esclavo en Egipto. La Pascua la celebraron con el sacrificio del cordero y marcar las jambas de sus puertas con su sangre de los corderos sacrificados, mientras los primogénitos egipcios morían. Se completa esta pascua en el mar Rojo, que el pueblo lo pasó a pie enjuto al dividirse las aguas y se tragó al ejército del faraón. Caballos y caballeros cayeron al mar, dice el salmo. Israel es un pueblo libre, pueblo de Dios, que le da unas leyes tan justas como no las tiene ningún otro pueblo. En nuestra persona el paso principal es liberarnos de la muerte, muerte que la destruye Cristo al morir en la cruz y resucitar. Es la Gran Pascua. Su muerte fue también sacrificio de redención para liberarnos de los pecados. En la cruz aniquiló la muerte, consecuencia del pecado. Por ende, la muerte de Cristo en la cruz es sacrificio de propiciación por nuestros pecados.

Quiero, Señor, actuar siempre bajo tu luz de Resucitado, que mi vida esté siempre en plenitud de tu gracia. Porque en mi vida he pecado mucho, ha sido a vece una vida inquieta, sin amor… Hago esta confesión para recalcar la asistencia de tu gracia que me ha llevado por caminos y lugares estando sin miedos ni temores. Eran los tiempos de Sendero Luminoso y recorría comunidades aisladas de los Andes y que la policía me invitaba a no ir por esos lugares.

Hago esta reflexión porque es justo y mi deber hacerlo en alabanza a la misericordia divina y la fuerza que su gracia me concedía. Es hacerlo para manifestar tu honor y gloria, ¡Santísima Trinidad!

Textos bíblicos

  • Hechos 1s0, 3-4ª.37-42: Dios lo resucitó al tercer día. Nosotros somos testigos.

  • Salmo 117, 1-2.16-17.22-23: Este es el día del Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo.

  • Colosenses 2,1-4: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba.

  • Juan 20, 1-9: Vio y creyó.

La Resurrección de Jesús

Es el hecho más importante de la historia humana; es más importante que la misma Creación, porque, ¿qué sería de esa Creación malograda por el pecado sin la Redención del Hijo de Dios? Como nos lo demuestra la historia, primero con el Dios Liberador para Israel y ahora por le muerte y Resurrección de Cristo, es que la historia humana adquiere sentido. A esta afirmación una vez me respondió un participante de aquella reunión en la que explicaba esto: Lo más importante para mí es el día de mi nacimiento. Mas o menos le respondí lo siguiente. En parte tienes razón, pues sin tu nacimiento no te encontrarías entre nosotros, pero ¿qué sería de ti sin la salvación que te da Cristo por su Redención?  Reconozcamos, pues, que la Resurrección de Cristo es el centro de la historia humana, marcando un antes y un después. Es así como vamos llegando la tierra nueva y los cielos nuevos, de que nos habla el autor del libro del Apocalipsis.

Comentario a los textos bíblicos

  1. Pedro, testigo de la Resurrección de Jesús, da una pequeña catequesis sobre Jesús al convertido Cornelio. Insiste en que él es testigo de lo que afirma. Esta catequesis es importantísima para nosotros que tenemos nuestra fe fundamentada en el testimonio de los apóstoles, testigos.

  2. Rescatados por Cristo de los pecados, nuestro obrar, consecuente con nuestro Bautismo, debe ser de actos que lleven a la Vida eterna, no a la muerte eterna.

  • Me encanta este relato evangélico. Búsqueda y encuentro. María encuentra el sepulcro vacío y corre a dar la novedad a los apóstoles. Pedro y Juan corren al sepulcro, Juan, más joven, llega primero, pero espera a Pedro, entran juntos y de él dice: Vio y creyó. ¿Qué vio? Las vendas y el sudario recogidos ordenadamente. ¿Algún ladrón? No se hubiera detenido a desamortajar el cuerpo de Jesús. Creó por lo que no vio. Nosotros creemos por la confianza puesta en los testigos a través de la historia, no por milagros ni por cosas misteriosas.

Eco de la Reducción de Jesús en los apóstoles

Los apóstoles cuando Jesús fue arrestado cada uno fue por su lado; después se fueron reuniendo en el Cenáculo de cierta manera para sentirse más seguros al estar juntos por el miedo que tienen a las autoridades de judías. También, ¿qué futuro tienen ellos que tanto habían confiado en el Maestro? Estaban llenos de desencanto, como lo muestra la actitud de los discípulos que iba hacia Emaús. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel (Lc 23,21). El que “esperaba”, al expresarse así, indica que ha perdido toda esperanza.

Aparece el Resucitado en el Cenáculo, en otras ocasiones y lugares, y vuelven los apóstoles a encontrar el sentido de la vida para la que los ha ido formando Cristo. Predican el mensaje de Jesús al pueblo y son valientes al dar testimonio ante el Sanedrín de la resurrección de Jesús y sienten agradecimiento cuando son castigados por el nombre de Jesús.

Oración

Señor, Jesús, ayúdame a descubrir la fe y vivirla en ti y no hacerlo buscando cosas extraordinarias, sino por la experiencia que tengo de ti, confirmada por testigos en la historia: los apóstoles y los santos. Que me llene de tu Resurrección para que siempre esté guiado por tu Espíritu. No es fácil caminar, he tenido muchas tentaciones diabólicas en mi vida, sirviéndose el diablo de hermanos y hermanas descarriados. Ahora llevo una vida tranquila, pero el mal me acecha y busca tentaciones en donde menos lo espero. Te entrego todo mi ser ¡oh Jesús mío!

¡En ti confío! Amén

 

 

Deja un comentario

  • enero 2019
    D L M X J V S
    « Oct    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  
  • Social