Lectio Divina: Solemnidad de Cristo Rey

Escrito en 20/11/2014 por Rita de Casia en Lectio Divina

SOLEMNIDAD DE CRISTO REY     [fbshare]

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INVOCACIÓN

Señor Jesús, al celebrar tu fiesta de Cristo Rey, nos haces tomar conciencia respecto del camino que Tú elegiste para vivir y ejercer tu reinado, como es la entrega, el servicio y la solidaridad, para que podamos aprender de ti, tu manera de vivir y actuar y así imitarte, nos dejas esta parábola del juicio final, donde nos muestras la actitud y la disposición que debemos tener para identificarnos contigo, siendo sensibles y solidarios con los que sufren y padecen necesidades. Ayúdanos Señor, a que viendo lo que nos pides, podamos vivir como Tú lo has hecho, para que sabiendo cómo debemos actuar, lo podamos hacer imitándote a ti, teniendo tus mismas actitudes y tus mismos sentimientos, demostrando que Tú eres nuestro Rey y Señor, por nuestra manera de ser y de actuar reconociéndote como tal por nuestra manera de vivir, identificándonos contigo, realizando en nosotros tu proyecto de amor

LECTURA DELA PALABRA DE DIOS.  MATEO 25, 31-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”. Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestirnos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?” Y el rey les dirá: “Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”. Y entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también éstos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?” Y él replicará: “Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo”. Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna».

Contexto

Concluye el año litúrgico con la fiesta de CRISTO REY, en la que se quiere anunciar y revelar el destino final de toda la humanidad, cuando todo será colocado bajo los pies de Cristo, siendo reconocido como Aquel que da sentido y plenifica toda la historia. Esta fiesta es la que nos coloca de lleno en el plan salvífico del Padre, donde todo adquirirá su plenitud en la recapitulación de toda la creación en Cristo, cuando el proyecto del Padre se realizará plenamente y ahí podremos ver en plenitud aquello que Él quiso y soñó desde siempre.

Texto

Este es un texto clásico, que nos hace ver que el juicio será el tiempo donde cada uno recibirá de acuerdo a aquello que haya sembrado, según como haya vivido es que cosechará. Además este pasaje nos hace tomar conciencia de que a Dios lo encontramos en el hermanos que lo tenemos a nuestro lado, y  se identifica con aquellos que necesitan de nuestra ayuda, con todos los que pasan hambre o sed, que están enfermos o presos, es decir, con todos aquellos que requieren una ayuda. De ahí la necesidad de estar atentos para darnos cuenta que el Señor puede estar junto a nosotros.

Los primeros versículos, presentan la venida final de Jesús, el Hijo del Hombre. Jesús se sienta en el trono y está en el estrado de Dios, su Padre; es juez universal. Delante del Trono se reúnen “todos los pueblos”.  Él es el protagonista principal, posteriormente coloca a “estos hermanos más pequeños”. El juicio al ser universal recoge a todas las gentes y también  a la comunidad; no hay dos juicios, ni tampoco un juicio especial para los no cristianos. Todos seremos juzgados

El juicio del Rey se realiza en igualdad de condiciones, sobre los “pequeños”, los pobres y desvalidos. En la vida somos nosotros los que  juzgamos a Jesús, al acogerlo o al rechazarlo en los pobres. Su acción como juez, sólo comprueba nuestra actitud y nuestra elección a lo largo de la vida.  Al final Él lee nuestro escrito.  Somos juzgados en base en nuestra acción con el otro.

El juez dicta sentencia desde el principio sin buscar, como los jueces humanos, un interrogatorio.  La separación subraya varios elementos: para el juez y para los juzgados hay una realidad previa, un “hacer”, conocido por todos.  El juez es soberano y combina la justicia con la misericordia. El diálogo posterior entre las partes no revisa el juicio, más bien confirma la sentencia dictada antes.

El recurso al pastor, responsable de la separación, tiene detrás la imagen de Dios y de Jesús como los únicos pastores excelentes, responsables e íntegros. Por la descripción del juicio, construida en tiempo futuro, los lectores se enteran de su situación presente.  Las buenas obras citadas por el Rey, suenan familiares a los oídos judíos, pues hay listas similares en otros pasajes bíblicos y en textos judíos. Son obras de seres humanos para seres humanos, esta es una verdad esencial. La visita a los presos era importante por esta época, pues estos no eran asistidos en las prisiones. También el Evangelista  puede tener presente que al final del siglo primero muchos misioneros cristianos fueron encarcelados.

Los justos no calcularon ni pretendieron una recompensa por su amor.  Las obras buenas de los “benditos del Padre”, obradas a favor de uno de estos hermanos más pequeños fueron hechas al Juez Universal, a los hermanos de Jesús.  Y hermanos de Jesús, en Mt son quienes hacen la voluntad del Padre, los discípulos, los miembros de la comunidad, sobre todo los pobres, los desplazados, los itinerantes, los misioneros necesitados de comida y abrigo: “Quien les recibe a Uds., a mí me recibe y recibe al que me envió “.

El v. 46 concluye: “Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna».  Son el resultado de la sentencia del juez universal.  Así el tiempo de las decisiones y de las advertencias ya pasó; el juicio universal es cierto.  Desde otra perspectiva hay una claridad: “al atardecer de la vida seremos juzgados sobre el amor” dice San Juan de la Cruz y el amor debe ser probado, verificado en sus motivos internos.  Por eso el evangelio de hoy está en términos de juicio, de evaluación.  Por un momento nos transportamos hasta el final de la vida, el encuentro cara a cara con Jesús para responder pos nuestras acciones.

MEDITACIÓN

 ¿De qué manera vivo la dimensión social de la fe cristiana?, ¿siento que el hecho de llamarme cristiano me compromete con las necesidades de los más carentes o eso es otra perspectiva, que no tiene nada que ver con el tema de la fe? ¿Qué hago para ser sensible y solidario ante las necesidades de los que me rodean, de esos que tengo a mi lado y que precisan de mi ayuda? ¿De qué forma busco acercarme a los que están pasando por alguna necesidad, a quienes podría ayudarles? ¿De qué manera me brindo y me doy a los que tengo junto a mí y así busco ayudarles siendo presencia de Dios para ellos? ¿Me siento implicado y comprometido con los que me rodean y así me esfuerzo por ser presencia de Dios para ellos?  Teniendo en cuenta que el Señor premiará a cada uno según el bien que haya hecho, en mi caso personal, si hoy fuera el día de mi encuentro con el Señor, ¿de qué lado me colocaría?, ¿estaría a la derecha entre los que fueron solidarios con los necesitados, o a la izquierda con aquellos que fueron indiferentes y apáticos ante el dolor ajeno? Ante esto, ¿qué puedo hacer para vivir una fe más comprometida y demostrar que sigo al Señor? Hoy, ahí donde estoy, ¿quiénes son los que necesitan de mi ayuda?, ¿qué tipo de ayuda necesitan?, ¿qué puedo hacer por ellos?, ¿cuál es la ayuda que ellos necesitan? ¿Qué estoy dispuesto a hacer para ayudarlos?

ORACIÓN

Señor Jesús, nos dejas esta parábola del juicio final, donde nos haces tomar conciencia que el criterio de juicio que tendrás con nosotros es la actitud y la disposición que hayamos tenido con los que nos rodean, con esos que necesitan de ayudan. Nos haces ver que creer en ti no es solo cuestión de rezos o de ritos externos, sino que es vida y actitud, disposición y buena voluntad. Nos haces ver que Tú esperas que cada uno de nosotros, que te seguimos y que buscamos hacer vida tu proyecto, que vivamos la vida con el corazón puesto en ti, pero con la mirada puesta en los que nos rodean, amando y sirviendo como Tú lo has hecho, para esto nos haces ver que a los que correspondan a tu proyecto de amor y vivan como Tú viviste, les dirás: “…vengan me acogieron, preso o enfermo y me visitaron, desnudo y me vistieron…”. Esto es muy elocuente y significativo, porque al final de cuentas manifiestas que tendrás otro criterio de juicio y no el que se esperaría, como puede ser el hecho si vivimos o no los mandamientos o si hacemos o no vida tu Palabra. En cambio, aquí Tú colocas otro criterio de juicio y es el de la solidaridad y el amor que se ha tenido con los que nos rodean. Esto nos cuestiona porque vemos que Tú esperas

 

CONTEMPLACIÓN

Situarme ante el Buen Pastor en el momento de mi destino final, y observar cómo mira  Cristo, Dios de misericordia, y me pide  él mismo me dé la sentencia, teniendo presente  cómo ha sido mi vida si he tenido presente a los que eran su rostro vivo y cómo me reclaman hoy día. Esto me ha de llevar a darme cuenta en lo que debo cambiar, porque todavía es mi tiempo.

ACCIÓN

Renovar el propósito de enderezar toda nuestra vida hacia nuestro destino final. Para ello, repite en diferentes ocasiones esta oración, que me ayudará a vivir en su presencia:

Cristo Rey… reinas desde la cruz, derramando tu sangre por nosotros… reinas en la verdad y la justicia…reinas en amor total hasta dar la vida por los demás… reinas en la sencillez y humildad de la fidelidad… reinas en el amor incondicional… reinas en el amor gratuito y desinteresado… reinas en el perdón y la misericordia… reinas en la sencillez y confianza de un niño… reinas en la entrega desinteresada a los demás… reinas en los que son perseguidos por causa del bien… reinas en los que saben morir a sí mismos para buscar el bien del otro… reinas en los que te dan a conocer y anuncian tu Buena Nueva…reinas en los que saben esperar contra toda esperanza… reinas en los que confían plenamente en ti…reinas en los que tienen tus mismos sentimientos… reinas en los que hacen de tu Palabra su estilo de vida… reinas en los que buscan el reinado de Dios… reinas en los que tienen a Dios como Padre… reinas en los que viven como hijos de Dios… reinas en los que muestran tu proyecto de amor en sus vidas… reinas en los que viven por y para ti. 

2 Comentarios

  1. Rosi Sànchez-Moreno 21/11/2014 en 6:47 pm

    Gracias por llevarnos a esta reflexiòn tan importanteque ,ella me lleva a la oraciòn para pedirle al Espìritu Santo la necesidad de Su luz y asì tenerlo presente en todo momento de mi vida y mis actitudes Le sean agradables.

  2. MARCELA CARRERO CHATTEN 21/11/2014 en 10:43 am

    Debemos hacernos una pregunta de que manera vivo yo la dimencion social de la fe cristiana estoy comprometida y dispuesta a ayudar al projimo siento que el hacho de ser cristiano debe comprometerme a ser mas sensible con las necesidades de nuestros hermanos

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