Vida de Sta. Rita de Casia

Escrito en 11/05/2014 por Rita de Casia en General

 

Publicación11111111111111111SANTA RITA DE CASIA (¿1370?-1447) nació en el pueblo de Roccaporena, cerca de Casia, en Perugia, Italia, en el seno de una familia encabezada por un padre muy autoritario.

Santa Rita, cuyo nombre seglar probablemente haya sido Margarita Lotti, mostró desde muy pequeña claros signos de vocación religiosa. Pero como una de sus principales virtudes fue la obediencia, obedeció a sus padres cuando por la fuerza la casaron con un hombre por demás violento y pendenciero.

Santa Rita supo padecer su destino con abnegación y resignación, sufriendo y rezando por la salvación del alma de su marido, que en los 18 que duró su matrimonio había matado a más de mil personas.

Llegó el día en que él se arrepintió gracias a la santidad de su esposa, y dejó de hacer el mal. Sin embargo, durante largo tiempo había cultivado incontables enemigos, y un día cayó asesinado bajo las manos de uno de ellos.

La reacción de los hijos fue salir para vengar la muerte de su padre, y por más que Santa Rita intentó detenerlos, le resultó imposible. Ella se dijo entonces que preferiría que los jóvenes murieran, antes que ella verlos matar. Un misterioso designio se lo concedió, y Santa Rita se quedó sola.

Al quedar sola en el mundo, Rita volvió a sentir deseos de consagrarse a Dios en el estado religioso. Con estos deseos se dirigió al convento de las Madres Agustinas de Casia; pero por su condición de viuda no la admitieron.

A Rita ninguna cosa del mundo le llenaba. Era verdad en ella la frase de San Agustín:”Señor, nos has hecho para Tí, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Tí”.

Desde entonces, Rita, en su casa, vive como una monja. Dedicada a la oración y a la penitencia, pasa las horas y los días.

Una noche, mientras oraba, se le aparecieron San Agustín, San Juan Bautista y San Nicolás, y cariñosamente le dijeron:

“Rita, ven con nosotros al convento de las monjas. Nosotros te introduciremos en él”.

Y en un instante Rita se encontró dentro del convento sin saber por dónde había entrado.

Las monjas que la encuentran dentro y vieron el gran milagro, tuvieron que admitirla en su compañía.

La Santa, una vez en el convento, procuró destacarse en la obediencia y en la humildad. Recordando las palabras de Jesucristo, que dijo:
“No vine a que me sirvan, sino a servir a los demás”.

Así Santa Rita se portaba como si fuera sierva de todas.

La superiora, para probar su obediencia, le mandó que regase todos los días un sarmiento seco que había clavado en un rincón del patio. La Santa cumplió todos los días, obediente, el encargo, entre las sonrisas de las demás. El Señor quiso premiar este gesto de obediencia de la Santa, haciendo que el sarmiento seco, en vez de pudrirse con tanta agua, reverdeciese cubriéndose de hojas y convirtiéndose en un hermoso parral. Aún hoy, después de tantos siglos, continúas produciendo grandes racimos de un sabor especial.

El Crucifijo, desde su niñez, fue la devoción preferida de la Santa. Después, ya en el convento, el amor al crucifijo fue creciendo más y más, naciendo en ella un deseo ardiente de poder, de alguna manera, corresponder al amor de aquel gran Amor.

Jesús, desde la Cruz, sufriendo voluntariamente por nosotros, nos demostró la grandeza de su amor. Por eso Santa Rita se alegraba en todas las ocasiones que se le ofrecía la ocasión de poder sufrir algo por amor de Dios.

Tanto era lo que deseaba sufrir por amor de Dios que un día, mientras le pedía al Dios Crucificado que le hiciese participar de sus dolores, se desprendió del Crucifijo una espina y se clavó en la frente de la Santa, produciéndole una llaga que jamás con ninguna medicina se pudo curar

Santa Rita era muy cariñosa con los pobres y procuraba socorrerlos siempre en todo lo que podía. Se sentía dichosa en poderlos atender dándoles vestidos y alimentos, y cuando había alguna necesidad que no podía atender, sufría más que los mismos pobres de no poderlos ayudar.

Como los alimentos les daba también buenos consejos, hablándoles con inefable dulzura, y preocupándose más aún de sus almas que de sus cuerpos. Todos la amaban y respetaban porque sabían de verdad que les daba todo lo que tenía.

El año de 1450 el Papa lo declaró año jubilar. Todos los que durante ese año fuesen en peregrinación a Roma ganarían innumerables indulgencias.

Todas las monjitas, deseosas de ganar indulgencias, querían ir a Roma en peregrinación. También Santa rita pidió permiso a su superiora para ir a la peregrinación. Pero la superiora le dijo que con esa asquerosa herida de la frente no podía salir de casa. Entonces Santa Rita pidió a Dios que por algún tiempo hiciese desaparecer la herida para poder ir a ganar las indulgencias del jubileo. Dios oyó los deseos de Santa Rita y la herida desapareció milagrosamente, pero solamente mientras duró  la peregrinación. Habiendo regresado a casa la herida volvió a aparecer en su frente.

Una desconocida enfermedad la obligó a guardar cama durante cuatro años, entre indecibles dolores. Pero la Santa Rita se sentía feliz de poder ofrecer aquellos dolores a su Amado el Señor Crucificado. Cuanto más padecía, más deseaba padecer. Jesús y María, que desde el cielo la estaban viendo sufrir, con tanta alegría y tanto amor, se le aparecen momentos antes de morir, rodeados de ángeles que recogen su alma y entre perfumes de rosas y música celestial se la llevan al cielo.

Poco después de la muerte de Santa Rita de Casia empezaron a ocurrir varios milagros cerca de su tumba, el más pintoresco de los cuales es el florecimiento de rosas en pleno invierno. Diez años más tarde, su cadáver incorrupto fue trasladado a la sacristía del convento. En la actualidad se encuentra en una sacristía construida ex profeso en 1937, la cual es un concurrido sitio de peregrinación.

A Santa Rita de Casia se le considera la Abogada de los Casos Imposibles. Fue beatificada por el papa Urbano VIII en 1627, y canonizada por León XIII en 1900.

SANTA RITA DE CASIA nos enseña que con la fe en Dios por delante, los imposibles no existen.

2 Comentarios

  1. Estimado hermano, estamos próximos a la celebración de la venida del Espíritu Santo, ábrete a él, para que su luz ilumine tu caminar y los problemas que atraviesas poco a poco se solucionen.
    Estas en mi oración .

  2. Soy devoto de santa rita de casia desde que vi la pelicula y ahora que atravieso por un problema grave de salud, solo le pido que me ayude a llegar a jesus crusificado y a entender la sagrada biblia.

Pingbacks

Deja un comentario

  • septiembre 2017
    D L M X J V S
    « Ago    
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
  • Social