SANTA MARÍA. MADRE DE DIOS                                                                                                                                                     

Ciclo “B”                                                                                                                                     

I de enero del 2018

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Al principio del año civil acostumbrarnos a desearnos un feliz año que iniciamos; me permito desear a mis lectores lo mismo, pero que basen esa felicidad en Dios porque con él caminemos siempre con esperanza, ayudados por su eficaz gracia.

Textos bíblicos de hoy

  • Los sacerdotes de Israel al comenzar el nuevo año rezaban sobre el pueblo la bendición que hemos proclamado en Números 6,22-27. Puede inspirar este texto la felicitación para hacerlo entre nuestros familiares y amigos. El Señor te bendiga y te proteja; ilumine su rostro sobre ti y te conceda su fuerza. El Señor sed fije en ti y te conceda la paz.
  • Salmo 66, 2-3.5-6.8: No nos separa de los deseos del texto anterior: El Señor tenga piedad y nos bendiga. Que el buen Dios con su misericordia infinita lo sintamos presente en todos los días que iniciamos.
  • San Pablo en la carta a lo Gálatas 4,4-7 realiza una profesión breve y magnífica. Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer. Una doncella normal dentro del pueblo de Israel es elegida para ser Madre de Dios.
  • En el evangelio de Lucas 2, 16-21: pone el relieve en la maternidad de María, que contempla todo en silencio, meditando en su corazón… se admiran los demás del niño, del mensaje a los ángeles…

María, Madre de Dios

No fue fácil llegar a la declaración y comprensión lo que suponía afirmar que una mujer normal era Madre de Dios. Desde el principio del cristianismo fueron apareciendo distintas doctrinas, a lo largo heréticas, sobre la naturaleza de Jesús como Hijo de Dios y como hombre. Es que para la mentalidad de entonces tanto israelita como en la filosofía griega despreciaba la carne, el sacrificio, la cruz… Un buen conocedor del mundo pagano y muy israelita como lo es san Pablo dice sobre la humanidad de Cristo Jesús y su muerte en cruz: escándalo para los judíos; oprobio para los paganos.

El arrianismo

Nació esta herejía en el siglo III, pero reapareció décadas después con gran fuerza con Arrio (Libia 250 o 256–Constantinopla, 336) fue un asceta, presbítero en Alejandría.  Sus enseñanzas sobre la naturaleza de Dios, que enfatizan que el Hijo está subordinado al Padre y su oposición a lo trinitario, que se había vuelto dominante en la cristiandad, le convirtieron en un asunto primordial en el concilio de Nicea, convocado por el emperador Constantino en el año 325. Después de que los emperadores Licinio y Constantino legalizaran y formalizaran el cristianismo en el Imperio romano, el emperador Constantino trató de unificar y suprimir la división teológica en el seno de la iglesia reconocida. La iglesia cristiana estaba dividida por desacuerdos sobre la cristología, la relación entre Jesús y el Dios único y trinitario.

El concilio ecuménico de Éfeso

La división en la iglesia, prácticamente dos, se acentuó cuando el patriarca de Constantinopla enseñó públicamente que en Jesús había dos personas y dos naturalezas distintas, la humana y la divina. El emperador y el papa se pusieron de acuerdo para convocar y presidir el concilio de Éfeso, que duró del 22 de junio al 16 de julio del año 431. El concilio definió que en Cristo existía una sola persona con dos naturalezas, una divina y otra humana. El concilio usó una palabra que se sigue usando en teología: unión hipostática: dos naturalezas, divina y humana, en una sola persona.

Es la aplicación del prólogo del evangelio de san Juan, lo divino y la carne se hacen una misma realidad (Cf. Jn 1,1-14). Es considerado este concilio tanto por la Iglesia católica como la Iglesia ortodoxa como el III concilio ecuménico.

La comunidad cristiana de Éfeso y la Maternidad de María

En la ciudad existía un templo dedicado a María, Madre de Dios. Éfeso era una ciudad muy importante del imperio romano, lo muestran las ruinas grecorromanas que hay y que son las principales en Asia. Según una tradición el apóstol Juan se estableció en ella y llevó consigo a María, a quien la había confiado a él por madre y él la había aceptado como tal. Actualmente se muestra una casa que se dice en la que vivió María y que es lugar de peregrinación de cristianos y musulmanes.

Los cristianos se reunieron fuera de la sede en donde estaba reunidos los padres sinodales, cuando al salir dijeron lo que había definido, el pueblo exaltó en gozo y en volandas llevó a los obispos a la Basílica de Santa María, recitando y cantando la oración que tanto conocemos nosotros. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.  

Oración

Oh Dios, que por la maternidad virginal de santa María entregaste a los hombres los bienes de la salvación eterna, experimentar la intercesión de aquella  por quien hemos merecido recibir al autor de la vida, tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo,  que vive y reina por los siglos de los siglos.                                                                               Amén.

 

Fray José Jimenez de Jubera Rubio OAR

 

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