LA SAGRADA FAMILIA. JESÚS, MARÍA Y JOSÉ                                     

Domingo dentro de la octava de la Navidad                                                                                                                         

Ciclo “B”                                                                                                                                      

31 de diciembre del 2017

La familia   

SAN JOSÉ OBRERO Y SAGRADA FAMILIA

Es la familia para mí la piedra fundamental de la sociedad. Siempre tengo presente este dicho: Denme familias sanas y tendremos una sociedad sana. Veamos algunos puntos que veo claves en el desarrollo de la familia:

Grandes transformaciones en la familia: Observo muchos cambios en la familia especialmente desde mi experiencia de las familias existentes en mi niñez.  Se han conseguido muchos logros que la dignifican y ha llegado a cada uno de los miembros. Creo que va consiguiendo autenticidad y se  creciendo en libertad que engrandece el amor, base de la familia.

  • ¿En qué se fundamenta el matrimonio? Dirán ustedes que es una pregunta inútil por mi parte, pues todos estamos de acuerdo todos en lo que es esencial: el amor. Sí, la respuesta es clara, pero ¿qué amor? Hace unos domingos hablaba de tergiversar el significado de las palabras. La misma palabra amor se usa para expresar el amor de una madre: cariño, ternura, sacrificio… hasta de ir a hacer el amor, y van a un prostíbulo, que las mujeres que ejercen ese mal llamado oficio, tienen toda mi estimación de mujeres, pero no aprecio a los que pagan por eso que llaman servicio. ¡Qué barbaridad comprar el amor!
  • ¿Qué es el amor? No se puede definir el amor porque, según aprendí en mis estudios de filosofía, es “poner límites” = de – finir (límites). El amor no tiene límites: la medida del amor es amar sin medida. San Pablo nos da unas características del amor muy bien conseguidas. El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no presume ni se engríe; no es indecoroso ni egoísta; no se irrita, no lleva cuanta del mal; no se alegra del mal de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo escusa, todo cree, todo lo espera. El amor no pasa nunca (1Cor 13,4-8).
  • La permanencia en el amor. Daba mucha importancia en mi trabajo pastoral a la entrevista que tenía con los novios que pedían el matrimonio. En una de las entrevistas un novio me preguntó: ¿Qué garantía puedo darle hoy a mi novia de que dentro de veinte o treinta años le voy a ser fiel? ¿Qué garantía puede darme ella hoy del futuro? Me quedé pensando y fui sincero al felicitarlo por la pregunta que nunca me había hecho. Le dije que lo iba a pensar y que en la próxima reunión le comunicaría lo que creía conveniente. Cuando llegó el momento le dije: La vida es una constante siembra, una siembra de un hoy perpetuo. Hoy es obrar con fidelidad completa, esa es la garantía que puede darle hoy a su novia; esa es la garantía que hoy puede darle a su novia.
  • Un sí rotundo. Estaba preocupado por el matrimonio eclesiástico de una pareja muy, muy allegada a mí. El novio no había renegado de su bautismo católico, pero no practicaba nada la religión cristiana. Llegué a hablar con él y le dije: ¿Te interesa el matrimonio? , me respondió. Le volví a preguntar, ¿aceptas lo esencial el matrimonio católico unidad entre la pareja y para siempre? Sí, sinceramente sí. Realicé el matrimonio con más tranquilidad que otros muchos.

Obstáculos para el verdadero amor y destructores de matrimonios

  • El relativismo. Es una filosofía reinante, como ya lo traté hace unos domingos, que no acepta valores absolutos: lo que hoy verdad, mañana quizás no lo sea. Es el subjetivismo como medida de todo. Yo soy la regla de todo, de mi comportamiento, de enjuiciar a los otros… Recuerdo los versos del poeta: En este mundo traidor, / nada es verdad ni es mentira, / todo es según el cristal/ del color por do se mira. Podríamos poner muchos ejemplos estas actitudes, valga esto escuchado a un chico: Hoy te amo, mañana no lo sé.
  • Las comparaciones. Tú mujer, tu marido, tus hijos… tienen sus defectos. Lo quieras o no. En el momento que digas: ese hombre, esa mujer… es mejor que mi cónyuge. Comienzas en ese momento a destruir tu matrimonio. ¡Pobres de los hijos que afirman: los padres de mi amigo son mejores que los míos!

Superación de dificultades

El que cree que se casa con una pareja sin defectos ¡pobre! La humildad es fundamental. Yo no soy perfecto, no voy a pedir que los demás lo sean. ¿Cómo superarlas? Soy cristiano convencido y la verdadera solución está en Dios y en su gracia; he visto las mayores dificultades muy graves, como adulterios, por ejemplo, superarlas con la gracia del buen Dios que nos ayuda en todas las necesidades. Quiero desarrollar dos actitudes muy humanas y hermosas para tenerlas muy en cuenta en vivir la vida conyugal.

  • Ejercitarse en la paciencia. La base nos la da san Pablo que nos dice: Sobrellevaos las cargas los unos a los otros. No es perfecto, quieres que soporten y perdonen tus fallos y deficiencias, ¿vas a ser tan hipócrita de no actuar lo mismo tú con lo demás?
  • Diálogo sincero. En lo que hemos citado de san Pablo es base para un buen diálogo: El amor es paciente, benigno… ¿Quién no puede equivocarse nunca? Nadie. O te has equivocado o puedes equivocaste, hasta tropezarte en la misma piedra. Más de una vez me ha consultado algún padre de familia de haberse equivocado en reprender o castigar a sus hijos, a los que aconsejé que pidiesen perdón. ¿No voy a perder autoridad ante ellos? No, vas a ganarla. Así me dijo haberlo conseguido, y admirado más de un padre de familia, después de hacerlo. Una paz sincera se consigue con el diálogo.

La familia abierta a la vida

Es muy corriente escuchar: el tener familia no entra en nuestros planes de pareja; o también, por ahora no la deseo. He conocido parejas que estuvieron un tiempo con anticonceptivos y, cuando quisieron tener descendencia, no pudieron. No es que tenga muchos datos para afirmar esto, pero creo que la venganza de la naturaleza se da. Pregunto, ¿se puede pensar que un amor pueda crecer, tener más vida, si se niega la procreación?

La sexualidad

Toco este tema al final se los considerandos sobre la familia, no lo hago por quitarle importancia, sino para dársela. La sexualidad es fundamental en el matrimonio y en la vida de una pareja estable. Pero ¿cómo se llega a él? Han llegado a mis oídos lo que sucede con muchos jóvenes y he conocido a algunos el esfuerzo que tuvieron que realizar para purificar sus inicios sexuales. Se juntan dos jóvenes, a veces sin conocerse hasta ese momento o muy poco, tiene relaciones y, después, dicen que van a tratarse entre ellos a ver si eso prospera y puede llevar a un matrimonio. ¡Tarea difícil! Soy hijo de agricultor y desde niño he visto que las frutas, peras o manzana, etc.… que se caían del árbol sin estar para que madurasen, se podrían. El amor auténtico está por encima de sexo, cuando este llega, lo viven con naturalidad.

Textos bíblicos

  • Eclesiástico 3,3-7.14-17ª: la piedad con los padres no se olvida.
  • Salmo 127, 1-5: Dichoso el que sigue al Señor y sigue sus caminos.
  • Colosenses 8, 12-26: El Señor nos ha perdonado, haced todos lo mismo.
  • Lucas 2,22-40: El niño iba creciendo en sabiduría y en gracia…

Comentario

No puedo seguir tratando el tema de la familia sin echar una mirada a las situaciones dramática que se dan. Padres separados, hijos abandonadas, muertes de esposos e hijos por venganza… Se que no es fácil la conveniencia matrimonial por los cientos de casos en que me ha tocado intervenir en mi trabajo sacerdotal. En todo ello he descubierto que, sin recurrir a la religión, a un Dios trascendente, sea de religión católica o no, es difícil superar las dificultades pensando en una solución naturalista es que no se quiera trabajar en solucionar los problemas y salir a buscar otro camino… Un divorcio lleva a otro, y a otro…

  • En el libro de los Proverbios se ha hablado de los derechos de los miembros de la familia. Sabemos que donde hay un deber, hay un derecho; también que si nos comprometemos a dar más que a exigir estamos en el buen camino de mejorar a grandes pasos.
  • San Pablo: La actitud con los hijos es de mucha paciencia, que no suele ser muy frecuente en los padres, pues san Pablo detecta el problema: padres no exasperéis a vuestros hijos.
  • En el evangelio de Lucas se pone algo muy interesante. El joven Jesús, ciudadano israelita por tener doce años; asume la iniciativa de quedarse en Jerusalén, fue un signo de llamada de atención a sus padres terrenos, eso nada más, pues el evangelio dice que se mantuvo sumiso a ellos.

Fuerza espiritual que viene de Dios por Cristo Jesús

Creo muy poco en las fuerzas de uno mismo para superar las dificultades que brotan de nuestra naturaleza dañada por el pecado original y, más aún, por las presiones al mal que se reciben de todo y de todos. Creo en los que se mantienen en aquellos valores éticos y morales que se mantienen en su formación contra corriente, aun sin tener una religión determinada.

Es san Pablo el que afirma: Pues sabemos que la ley es espiritual, mientras que yo soy carnal, vendido al poder del pecado (Rm 7,13). Pues no hago el bien que deseo, sino que obro lo malo, aunque no lo deseo (Rm 7.19). ¿Qué desgraciado soy! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Gracias a Dios, por Jesucristo, Señor nuestro! (Rm 7,24).

Oración

Señor, Dios nuestro, tú nos has elegido para ser santos; vistenos, pues, con tu misericordia, que nos lleva al cariño, a la ternura como manifestaciones del amor.          Que seamos capaces de observar y vivir de la hermosura de tu creación, especialmente para vivirlo en familia.                                                                                                Danos el perdón y la paz para crea una convivencia que nos lleve a vivir felices.

Jesús, María y José, que miremos vuestros ejemplos y gocemos de vuestra intercesión. Amén.

 

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