DOMINGO IV DE CUARESMA                                                          Ciclo “A”                                                                                                  26 de marzo del 2017

Los signos de Jesús 

El evangelista san Juan da mucha importancia a los milagros de Jesús, a los que denomina signos, que son siete en el evangelio, plenitud en la Biblia. Porque para el evangelista los milagros de Jesús son las señales para deber  aceptarlo como el Hijo de Dios, el Mesías. Así es revelado el primer signo: convertir el agua en vivo, nuevos tiempos, nueva realidad, en la que tienen que creer sus discípulos. Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él (Jn 2,11). En los dos siguientes domingos la liturgia nos pone el sexto y el séptimo de los signos de Jesús: la vista al ciego de nacimiento (Jn 9.1-43) y la plenitud que llega en el séptimo: la Vida. La resurrección de Lázaro.

Yo soy la luz del mundo (Jn 8,12)

¿Se acepta la luz? ¿Se acepta a Jesús como la única luz capaz de hacer desaparecer las tinieblas del mal, el pecado, de la injusticia en el mundo? Todo este problema está planteado en el relato de la curación del ciego de nacimiento por Jesús. Ciego de nacimiento, según la mentalidad de entonces nacido ya en pecado, llega a creer en Jesús; los fariseos y doctores de la ley – entendidos y creyéndose justos – rechazan a Jesús y siguen en su ceguera.    También se encuentran los indecisos que también los hay hoy. Un profesor, que me estimaba, me dijo un día: No voy a misa para no escuchar sus homilías, no quiero cambiar mi vida. Es la actitud de los padres del currado: Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego, pero como ve ahora nosotros lo sabemos. Preguntárselo a él.  Es mayor y puede explicarse (Jn 9,20-33).

El proceso de conversión del que fue ciego es importante como catequesis para llegar a la fe. Es cuando llega a responder a Jesús: ¿Crees en el Hijo de Dios? Creo, Señor. Está dentro de la dinámica del evangelio de san Juan que Cristo sea signo de salvación o de condenación. Luz material para el ciego que llega a la espiritual; los fariseos que creen creer, pero están ciegos.

Textos bíblicos

  • 1 Samuel 16,1b. 6-7.10-13ª: David es ungido rey de Israel.
  • Salmo 22, 1-6: El Señor es mi pastor, nuda me falta.
  • Efesios, 5, 4-14: Sal de la corrupción, Cristo es la lu.
  • Juan 9, 1-41: Se lavó y volvió con vista.

Conversión

Jesús es rechazado por los fariseos por la  incapacidad de estos  para ver espiritualmente; el que era ciego de nacimiento, nacido en pecado según las maldiciones de entonces, pasa de la ceguera material a la luz de la fe. Los bautizados eran llamados iluminados  y debemos mantener muy en alto esa denominación  en nuestras obras, que los hombres vean que portamos la luz de Cristo.

Camino de conversión

Es el tema central de toda la cuaresma y la actitud que debemos tener en nuestro vivir en cristiano cada día. Proponemos algunas actitudes en ese camino:

  • Si sientes desazón que llega hasta lo más profundo de tu ser. ¡Ánimo! El descontento rompe la seguridad de la soberbia, te hace ser humilde y llegar a Jesús.
  • Si sientes que se apaga la luz, entra en lo más profundó de tu ser y encontrarás a Jesús luz, como el ciego en el evangelio.
  • Porque nuestra vida debe ser confianza, porque Dios concede su espíritu a los perseverantes,
  • Que nada rompa nuestro ánimo de paz, es lo que les en reiteradas ocasiones les concede Jesús a los apóstoles y pide que nada les perturbe.

Oración

Señor, tú me diste ojos para ver y que lo físico llegue a lo más profundo de mí para encontrarte y conocerte más y más.

Señor, que no cuaja en la hipocresía, en el legalismo, en la condena del otro, como los fariseos. Hazme sembrador de bondad.

Señor, entra en mí y lléname de tu luz.