La palabra “misericordia”viene de la unión de dos términos latinos: miserere (miseria, necesidad, estrechez) y cor o cordis (Corazón). Significa pues, tener el corazón con los que padecen miseria y necesidad , con los miseros o los miserables.

EN EL AÑO SANTO DE LA MISERICORDIA: Obras de Misericordia comunitarias realizadas

Hospital del Niño: Visitamos a los niños  y donamos: 7,619 pañales, 324 jabones y 400 sachet de shampoo.

Hospital Larco Herrera: Compartimos con los hermanos que padecen alteraciones mentales y donamos: 02 saco de Menestra, 01 saco de arroz, 01 de azúcar, 06 paquetes de 40 unid. de fideos, 05 paquetes de 18 unid. de tallarines, 05 paquetes de 24unid. de papel higiénico y 45 pares de zapatos cross, necesarios para el baño de los pacientes.

Hogar San Camilo: compartimos con los hermanos de VIH y donamos: 300 tarros de leche y 04 paquetes de  pañales, 02 paquetes de 5 kilos de arroz.

Penal de Lurigancho: compartimos la liturgia de la palabra, escuchamos las necesidades de los internos y donamos: 07 sillas de ruedas, 05 camas clínicas, 636 libros, 04 estantes, 02 juegos de comedor, una cómoda, y la imagen de la virgen María. Todo fue distribuido en los pabellones de psiquiatría y TBC. Compartir en el día de la salud mental, 200 panes con jamón y queso, más 14 botellas de gaseosa de 3 litros.

Se ha formado un equipo de apoyo al penal y tenemos un pequeño fondo de S/430.00 para la labor a desarrollar.

Hogar Gladys:buscando acercarnos y transmitir el amor de Dios, fuimos al Hogar Gladys, donde el P. Tomás celebró la santa misa y en ella  animo a las jóvenes a vivir con esperanza,  que no tengan miedo y que todos necesitamos ser ayudados para ser nosotros mismos y vivir la vida feliz , que Dios quiere darnos a manos llenas. Donamos  huevos, mermelada, mantequilla, café, chocolate, fruta , pollo y  pañales de tallas X, XX Y XXG.

                        Todas estas obras de cercanía con los hermanos más necesitados fueron queridas por nuestro Dios y la comunidad respondió a ese querer. A la luz de lo expresado por el  Papa Francisco  que nos invitaba a realizar  obras de misericordia  con cosas sencillas , es así que la comunidad dejando su donación económica en los sobres repartidos a la salida de las misas  o adquiriendo los dulces que se ofertaban a solo S/2.00, se pudo hacer realidad todas las obras mencionadas.

Dios no se cansa de perdonarnos, amarnos,  esperarnos y la comunidad parroquial respondiendo a ese amor,  no se canso de colaborar en las diferentes obras de misericordia promovidas. Queridos hermanos, el valor de lo realizado en este año santo, estuvo en el amor de Dios puesto en cada una de ellas y no de la cantidad de lo donado. Sintámonos felices de que el Señor cuenta con nosotros para transmitir su amor y cercanía.

Madre Teresa de Calcuta, nos dice: “Nunca dejemos que alguien se acerque a nosotros y no se vaya mejor y más feliz. Lo más importante no es lo que damos, sino el Amor que ponemos al dar. Halla tu tiempo para practicar la caridad. Es la llave del Paraíso”.

Dios los colme de bendiciones.

 

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