¿Qué celebramos?

[fbshare]

391b8d9f92dde0079abc40586b407db917562_381742975531_871725531_102234VirgenNinoJesuYs_281215images (4)ppmariamadrededios301213jose, jesus y mariaJesús-y-María-ft-imghqdefaultsagradafamiliapaz.jpg.w300h357b9b7da52aacaed7050631e6a46528efechrist20-20in20favor20with20god20-20simon20deweyMadonna-and-child-GentileschiViernes SantoHoy es la fiesta de María, recodándola y celebrándola como Madre de Dios que es el mayor título y la mayor prerrogativa que un ser humano ha alcanzado y que ya no habrá otro que la alcance. María, Madre de Dios es el fundamento de todos los demás títulos que le da la Iglesia: Inmaculada Concepción, Asunta a los cielos, etc.

Esta fiesta queda un poco opacada por la celebración del año nuevo: no hay más que ver los templos casi vacíos en las eucaristías de este día. Muchos han pasado la noche en una jarana total; otros en familia comiendo y bebiendo, luego,  a avanzado el día, ir a visitar a los padres, etc.

Textos bíblicos

  • Números 6, 22-27: El Señor te bendiga y te proteja…
  • Salmo 66, 2-6.8: El Ser tenga piedad y nos bendiga.
  • Gálatas 4,4-7: envió a su Hijo, nacido de una mujer…
  • Lucas 2,16-21: Los pastores volvieron dando gloria y alabanza a Dios

Año nuevo

Despedir el año, ya viejo e inútil, lo llenan en distintos lugares con una cantidad de costumbres ancestrales, por ejemplo,  quemar un muñeco, quemar cosas viejas, dar una vuelta a la cuadra con una maleta para viajar mucho ese año, baños de limpieza y florecimiento  con hierbas de todo tipo… Para muchos es un día de desenfreno, que les permite – dicen –  toda clase desmanes.

En cristiano, ¿cómo vivirlo? Hay que hacer una gran fogata para quemar mucho, porque muchos son los pecados que debemos poner en manos de la misericordia de Dios y defectos que corregir implorando al buen Dios que nos proteja siempre con su gracia, como lo dice tan bonito  el libro de los Números: El Señor te bendiga, te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor (algunos traducen favor por  paz). Esto lo podemos vivir gracias a lo que estamos celebrando estos días: la Navidad, que es Emmanuel, Dios con nosotros, porque envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer… envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: Abba (Padre). Dios Padre de todos en su Hijo Jesús.

La Madre

Es la celebración principal de María: ser la madre de Dios, origen de todas las demás cosas que le atribuyamos. Además, el Hijo, estando en la cruz, nos la dio por Madre: por eso, siempre el pueblo fiel la ha invocado como Madre de Dios y Madre nuestra.

En el año 431 se reunieron en Éfeso (entonces importante puerto romano y actualmente Turquía) doscientos obispos de toda la cristiandad de entonces, convocados por el Papa y el Emperador en lo que se ha llamado III Concilio Ecuménico por las divisiones que estaba creando en el pueblo fiel una herejía que afirmaba que en Jesús había dos naturalezas, una divina y otra humana, en dos personas totalmente distintas. Afirmar esto era quitar validez a la Redención de Cristo Jesús, pues hubiera muerto en ella un hombre, no el Dios Redentor. El Concilio determinó la unidad de dos naturalezas en Jesús, una divina y otra humana, en una sola persona (un solo obrar y por un mismo sujeto).   Partiendo de esta realidad el Concilio da a María el título de Theotokos (la traducción del griego es madre de Dios).

El pueblo cristiano de Éfeso estaba la espera, fuera de la Asamblea, esperando lo que determinaban los padres conciliares; al terminar estos y enterarse de lo acordado, organizaron una precesión con antorchas encendidas al templo llamado significativamente de Santa María, cantando por las calles: Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Caminando con María

La vida del creyente se realiza como un caminar, tan difícil  como atravesar el desierto, figura muy querida por los padres de la espiritualidad cristiana, recordando el paso del desierto del Sinaí por el pueblo de Israel, que lo hizo gracias a los prodigios que Dios hizo en su favor.

Es bonito avanzar en el año 2016 de la mano tan delicada y atenta de la Madre María, consuelo de los afligidos y auxilio de los cristianos. Ponemos la confianza en ella,  que va a suplicar a su Hijo Jesús que cada momento de nuestro vivir lo podamos llenar de amor y de ternura.

Pero esta fiesta nos da asimismo un compromiso:

  • A los varones para que respeten a toda mujer como si fuese su madre, su esposa o su hija. La situación de la mujer en muchos aspectos no está bien ni en los países más desarrollados: lo que sucede en países de África y otros lugares, es tan denigrante, tan cruel, que solo el hecho de recordarlos y los testimonios leídos – algunos hace pocos días de África – me llenan de una  pena inmensa.
  • A la mujer que debe meditar y rezar con María, la Madre, para que proteja su maternidad (toda mujer lleva la maternidad en sus entrañas, aunque busque vivir soltera o la vida religiosa) y de fidelidad. Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?, vale más que las perlas (Prov. 31,10).
  • Una llamada a todos los cristianos a ser en cierto sentido “madres”, pues con nuestro apostolado de palabra y de obra, engendramos nuevos miembros para el Reino, hijos de María.

Oración al comienzo del año

Dios mío, sé que soy demasiado pedigüeño,  sin embargo, escucha mi voz y dame lo que necesite, en este año que iniciamos;              que sienta tu presencia en todo lo que haga, que me inspire en todo y para todo en ti.

Dame los medios necesarios para avanzar en tus  mandatos de liberación   y de amor.

Hoy es la Jornada Mundial de la Paz, que todos los ciudadanos del mundo  trabajemos para conseguirla, te lo pedimos Dios Providente, para que todos sembremos  amor y solidaridad, de donde pueda brotar la paz.