DOMINGO PRIMERO DE ADVIENTO, CICLO C

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ORACIÓN INICIAL

Niño Jesús, iniciamos nuestro camino hacia tu Navidad, para recordar y vivenciar el momento más sublime del amor que el Padre ha tenido con nosotros, cuando te envió a ti, parar darnos vida por ti y en ti. Niño Dios, comenzamos a disponernos esperando que así como Tú naciste en María Virgen, también nazcas en cada uno de nosotros, llenándonos de tu vida y tus bendiciones, haciendo que tengamos de ti y por ti, una nueva vida, ocupando Tú el centro de nuestras vidas. Regálanos en estos días de Adviento, la gracia de mirarnos a nosotros mismos con los ojos de tu corazón para ver cómo estamos viviendo nuestra vida y nuestra fe, para que siendo conscientes el amor que Tú nos tienes, podamos acercarnos siempre más a ti, encontrando en ti, el sentido pleno y total de todo lo que somos y hacemos.

 LECTURA DEL EVANGELIO. San Lucas, Lucas 21,25-28; 34-36

12250176_1218590028170580_5115072615659340029_n«Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de la gente, trastornada por el estruendo del mar y de las olas. Los hombres se quedarán sin aliento por el terror y la ansiedad ante las cosas que se abatirán sobre el mundo, porque las fuerzas de los cielos se tambalearán. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza, porque se acerca su liberación.» «Cuiden que no se emboten vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida y venga aquel Día de improviso sobre Uds.,  como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estén en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengan fuerza, logren escapar y puedan manteneros en pie delante del Hijo del hombre.»

CONTEXTO

Resulta curioso que la liturgia coloque en el tiempo de Adviento. Y nos preguntamos: ¿Cuál es el motivo?, ¿por qué coloca un texto que habla del final de los tiempos, si nosotros estamos disponiéndonos a celebrar el acontecimiento más grande de la historia como es el nacimiento de Dios entre nosotros? Sin duda que resulta sorprendente esta situación. Pero queriendo encontrar una explicación, deducimos que  la Iglesia nos está colocando en el tono justo del espíritu que debemos tener en el Adviento, donde nos preparamos a recibir a Dios que se hace hombre. ¿Busca sacudirnos de la modorro del materialismo que nos acompaña en este tiempo? Ante este acostumbramiento la Iglesia quiere sacudirnos de la modorra espiritual y hacernos tomar conciencia de que el que viene es el HIJO del Dios Todopoderoso y eterno, que nos amó tanto que lo envió para vivificarnos en Él. De ahí, que comience con lo que será el final de la historia, para hacernos tomar conciencia respecto de lo que fue la manifestación máxima de Dios en toda nuestra historia humana.

TEXTO

El comienzo del cielo nuevo y de la tierra nueva, anunciada por Isaías,  introducen la manifestación del Hijo de Dios, el comienzo de nuevos tiempos: La llegada del Reino de Dios y la manifestación del Hijo del Hombre. Esta imagen viene de la profecía de Daniel (Dn 7,1-14), que después de las desgracias causadas por los cuatro reinos de este mundo, vendrá el Reino de Dios. Estos cuatro reinos, todos, tienen apariencia animalesca: león, oso, pantera y bestia feroz (Dn 7,3-7). El Reino de Dios aparece con el aspecto de Hijo de Hombre, con el aspecto humano de la gente (Dn 7,13). Es un reino humano, que es tarea de las comunidades cristianas. Es la nueva historia, la nueva creación, en cuya realización debemos colaborar.

Cuando comiencen a acaecer estas cosas, ¡alcen los ojos y levanten la cabeza, porque su liberación está cerca!”. Esta afirmación indica que el objetivo del discurso no es el de causar miedo, sino sembrar esperanza y alegría en el pueblo, que estaba sufriendo por causa de la persecución. Las palabras de Jesús ayudan a las comunidades a leer los hechos con esperanza. Deben tener miedo aquellos que oprimen y avasallan al pueblo. Ellos, sí, deben saber que su imperio se ha acabado

Lucas exhorta a la vigilancia ¡Dios siempre llega! Su venida adviene cuando menos se espera. Puede suceder que Él venga y la gente no se dé cuenta de la hora de su venida. Jesús da consejos a la gente, de modo que siempre estén atentos: 1) evitar lo que pueda turbar y endurecer el corazón (disipaciones, borracheras y afanes de la vida); 2) orar siempre pidiendo fuerza para continuar esperando en pie la venida del Hijo del Hombre. Dicho con otras palabras, el discurso pide una doble disposición: de un lado, la vigilancia siempre atenta del que siempre está esperando y por otro lado la serena tranquilidad del que siempre está en paz.

El tiempo resizeimagde Dios no se mide con nuestro reloj o calendario. Para Dios un día puede ser igual a mil años y mil años iguales a un día. El tiempo de Dios discurre independientemente del nuestro. Nosotros no podemos interferirlo, pero debemos estar preparado para el momento en el que la hora de Dios se presenta en nuestro tiempo. Lo que da seguridad, no es saber la hora del fin del mundo, sino la Palabra de Jesús presente en la vida. El mundo pasará, pero su palabra no pasará.

Para nosotros, hombres del siglo XXI, el lenguaje apocalíptico es extraño, difícil y confuso. Pero para la gente de aquel tiempo era el modo de hablar que entendían. Expresaba la certeza de la fe. A pesar de todo y contra todas las apariencias, ellos continuaban creyendo que Dios es el Señor de la Historia. El objetivo principal del lenguaje apocalíptico es animar la fe y la esperanza de los pobres. En tiempos de Lucas, mucha gente de las comunidades pensaba que el fin del mundo estaba cerca y que Jesús habría vuelto.

MEDITACIÓN

El Adviento es una invitación a disponernos a recordar el Nacimiento del Señor y a disponernos a su segunda venida, de ahí, ¿qué le aporta a nuestra fe el hecho que el Señor Jesús volverá con poder y gloria? ¿a qué se refiere con eso? En este tiempo de Adviento, ¿qué pretende inculcar y transmitir con eso? A la luz de este pasaje, ¿qué actitudes, qué disposiciones y qué cuidados debemos tener respecto de la venida del Señor? ¿a qué nos invita y qué pretende este texto?.  Para nosotros que estamos comenzando este de Adviento, ¿qué sentido tiene cuando nos dice: “…estén despiertos y orando en todo tiempo…” A la luz de esto, ¿de qué manera nos debemos preparar para la Navidad?

ORACIÓN

Señor, en estos días de espera a tu nacimiento, nos invitas a tomar conciencia, que tu nacimiento tiene fecha, pero que tu retorno glorioso no, que puede ser hoy, mañana o pasado, de ahí que nos invitas a estar vigilantes y atentos a tu venida, estando en continua oración, para tener el corazón preparado, atentos y dispuestos a tu regreso. Por eso, concédenos en estos días de preparación para la Navidad, la gracia de buscarte, para así nos encontrarnos a nosotros mismos para volver a ti, para que Tú puedas nacer en nosotros, y así tener vida en ti y de ti

CONTEMPLACIÓN

¿Cómo interiorizo el mensaje? Para interiorizar esta Palabra nos podemos concentrar en el final del relato y gustar esto de “estar alertas” y de “orar en todo momento”… Con los ojos cerrados, en un lugar tranquilo (iglesia, templo, campo…), pensar con serenidad.

Señor Jesús:
· En medio de las tentaciones “quiero estar alerta y orar en todo momento”.
· Cuando pierdo la esperanza “quiero estar alerta y orar en todo momento”.
· Cuando me asalta el temor “quiero estar alerta y orar en todo momento”.

Pues Navidad solo tiene sentido en ti, pues eres Tú el esperado y eres Tú el que hace que la Navidad sea una fiesta de vida, alegría y salvación. Señor, en estos días de Adviento, que estamos comenzando, que acoja la preparación que la Iglesia me ofrece a través de la riqueza inigualable de tu Palabra

ACTUAR

¿Qué va a cambiar en mi vida después de haber visto la actitud que el Señor nos pide en espera de su venida?, ¿qué debo hacer, hoy, aquí y ahora, para tener las actitudes que me pide? ¿A qué me comprometo?

Proponerse de manera particular momentos de oración para responder a esto que la Palabra hoy nos dice: “oren en todo momento”. ¿Cómo puedo “optimizar” mi oración en este tiempo de Adviento?