FIESTA DE TODOS LOS SANTOS  

[fbshare]  Sean santos

G-B-Ricci-comunions-de-los-santosSolo Dios es santo; si hablamos de santidad en los hombres es en referencia a ella, pues la santidad se refleja en las personas que llevan una vida de justicia (justicia y santidad la Biblia las identifica) y entonces somos santos y comprendemos a san Pablo cuando envía sus sallados: Saludos a lo que se reúne en casa de…

A ustedes, queridos lectores y lectoras, les llamo santos, porque sé que van en camino hacia esa santidad definitiva junto al Padre, aunque van luchando con altos y bajos, confiando siempre en la bondad de nuestro Dios, que nos ayuda con su gracia y así cumplimos el mandato del Maestro: Sean perfectos (santos), porque el Padre celestial es perfecto (Mt 5,43).

¿Qué celebramos en esta fiesta?

  • A todos los santos. Normalmente llamamos santos a los que ha canonizado la Iglesia después de un largo examen por las autoridades competentes de su vida, sus escritos y el testimonio de los que conocieron al que se estudia. Al canonizarlos la Iglesia nos dice: con confianza podéis imitar su vida y contarlo como intercesor ante Cristo Jesús.
  • Pero miles y miles, millones, son los santos que han llevado su vida terrenal en justicia (santidad). Tantos no pueden canonizarse y algunos tendrán más virtud que alguno canonizado, porque llevaron una vida oculta de santidad. Esto lo reconoce la lectura de hoy del Apocalipsis: de toda nación, razas, pueblos y lenguas.
  • Un tercer aspecto que celebramos es que es nuestra fiesta, tuya y mía, porque ya estamos viviendo el triunfo futuro como rezamos en la oración del Padrenuestro: Venga a nosotros tu reino…

Textos bíblicos

  • Apocalipsis 7,2-4. 9-11: Una multitud inmensa…
  • Salmo 23, 1-6: Estos son los que buscan al Señor.
  • 1 Juan 3,1-3: porque le veremos tal cual es…
  • Mateo 5,1-12: Dichosos, felices, bienaventurados… los pobres, los limpios, los humildes…

Comentarios a los textos

  1. El Apocalipsis nos presenta a los triunfadores que superaron las dificultades en su vida terrena del diablo y sus secuaces con la ayuda de la gracia divina, viviendo en la esperanza, la fe y la caridad, fundamento del resto de virtudes. Los expresa así el libro del Apocalipsis: Estos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado y blanqueado su mantos en la sangre del Cordero. Cristo Jesús es el Cordero, sacrificado por nosotros en la cruz y en su sangre somos liberados del pecado.
  2. Somos hijos de Dios, nos dice san Juan: Que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Esa es nuestra dignidad, la mejor que podemos tener y antes ellas, cualquier otra comparación, se queda chica.
  • Bienaventurados, felices, dichosos… de una u otra forma se expresan los traductores del texto griego. Todas estas traducciones intentan expresar lo que el texto busca enseñarnos: la alegría, la felicidad… Una felicidad y una alegría serenas, por estar cumpliendo nuestra obligación; no felicidad y alegría fáciles porque se fundamentan en razones caducas y estas desaparecen o mueren y adiós a nuestra alegría, a nuestra felicidad… El que está a bien con Dios, con los demás y consigo mismo puede goza ya aquí en la tierra de esas Bienaventuranzas. Por eso, en la enfermedad, en los avatares difíciles de la vida, se puede gozar de esa alegría. No puedo ser feliz si soy esclavo de algo o de alguien, por eso el desprendimiento de bienes, la misericordia, la limpieza de corazón… libre de toda atadura, porque no importa que el pájaro esté atado con una soga o con hilito fino de oro, mientras no rompa esa atadura, no podrá volar. Solo una esclavitud: la del amor, solo  a Dios y a los demás se les ama en Dios.

Agradecimiento

  • Alabemos y proclamemos la bondad de Dios: al Padre por su providencia que nos cuida; al Hijo, nuestro Redentor y al Espíritu Santo que nos anima y ayuda a la santidad con sus dones.
  • Llevemos con dignidad nuestro ser cristiano, porque es nuestra mayor dignidad. Que nada ni nadie nos la arrebate.
  • Que nos mantengamos siempre con la alegría y demos testimonio de ella a los demás. Me ha tocado visitar a un enfermo postrado en su cama con la idea de consolarlo y el que salió confortado de la visita, fui yo.

Oremos

  • Espíritu Santo fortalécenos con tus dones para cumplir tus planes y así vivir con alegría el ser hijos de Dios.
  • Concédenos la serena alegría, aun en medio de las dificultades, con una buena conducta.
  • Ayúdanos a descubrir las enseñanzas de las Bienaventuranzas en cada ocasión y practicar lo que nos enseñan.
  • Solo Dios basta, dice santa Teresa de Jesús. Que el Dios del amor sea el único centro de nuestra vida. Serán necesarios otros amores: de padres, de hijos, de enamorados, de esposos…; pero siempre en Dios y con Dios.
  • Ayúdanos a superar las tentaciones del poder, del tener y del placer… Como muchas son necesarias para vivir, la tentación es muy sutil para atraparnos y esclavizarnos.

San Juan de la Cruz nos dice bellamente lo que es el desprendimiento, quizás con un juego de palabras difícil de entender, pues hay momentos que parece un trabalenguas: Para venir a poseerlo todo, no quieras poner algo en nada; para venir a serlo todo, no quieras ser algo por nada; para venir a solo el todo, no quieras ser algo en nada¸ para venir del todo al Todo (Dios) y hasta dejar del todo y cuando lo tengas todo, hay que tenerlo como si nada tuvieses