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  • Jeremías 23,1-6: Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores.
  • Salmo 22, 1-6: El Señor es mi pastor, nada me falta.
  • Efesios 2,13-18: Él ha hecho de dos pueblos una sola cosa.
  • Marcos 6, 30-34: Andaban como ovejas sin pastor.

Como ovejas sin pastor

Dos cosas me llaman la atención del evangelio leído de san Marcos:

  • La preocupación que tiene Jesús para con sus apóstoles: Vamos a descansar un poco en algún lugar tranquilo.
  • Jesús rompe el descanso tan ansiado y la atención a sus apóstoles – con los que se siente muy a gusto – para atender a la gente que se acercaba ellos, porque parecían ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas. Aparece así como el buen partor que da la vida por las ovejas (Jn 10.11).

Ante las responsabilidades

Son muchos los llamados a asumir responsabilidades en su vida. No quiero extenderme en eso, pero sí he oído desentendimientos. No me caso porque no quiero tener ataduras. Soy un padre responsable, pago un buen colegio a mis hijos para que me los eduquen bien. Etc.

Dios a lo largo de Antiguo Testamento busca conducir a su Pueblo mediante pastores – sus encargados – dignos, sabios y que obren según el corazón de Dios. Siempre tendrán en cuanta en la historia de Israel al rey David, como ejemplo del buen pastor del pueblo: honesto, valiente y leal, pecador sí, más sincero con Dios y consigo mismo. Cuando llega el Hijo de Dios a la tierra no encuentra esos pastores en Israel ni las autoridades religiosas ni políticas son honestas con ellos mismos, con el pueblo y con Dios, solo buscan sus intereses personales y familiares… Por eso de las autoridades religiosas dirá Jesús: Haced cuanto os dicen, pero no los imitéis. Ve Jesús que siguen siendo necesarias las palabras del profeta: Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas – oráculo del Señor – (Jr 23,1).

¿Qué pastores tenemos?

Pastores deben ser los políticos gobernantes, la jerarquía religiosa, los profesores, los padres de familia, empresarios y se puede añadir un largo etcétera. Y de todo hay como se dice en la viña del Señor: buenos, medianos y malos con amplios márgenes de desigualdad y de honestidad.

El modelo de los pastores es Jesús. Al hacerse servidor de todos, siendo el único Señor, marca la diferencia entre servir y ser servido, buscar el interés propio o el de los demás. Por eso, vemos en el evangelio que deja su interés personal y los del grupo de los apóstoles – que necesitaban descanso – para atender a esa gente que llegaba  a él como ovejas sin pastor. Lo importante en el servicio no es lo que se da, sino saber estar al lado del que sufre soledad, dolor, tristeza… no es cuestión de dar una ayuda económica solamente al que lo necesita, es buscar la forma de que supere su situación, al menos sabiendo que estando a su lado, le acompañamos. Es necesario que comprendamos de la necesidad que tenemos de  saber “dar nuestro tiempo a lo demás”. Me ha tocado muchas veces conversar con profesionales cristianos, preocupados porque, dicen, no tener tiempo para sus hijos. Aunque para muchos les es difícil priorizar, y dicen que tienen varias prioridades, por la misma palabra solo puede haber una prioridad y del tema que tratamos, ¿cuál es la prioridad? ¿La esposa y los hijos? ¿El trabajo? Recuerdo cuando una señora vino a hablar conmigo, trabajaba mucho con  jóvenes en aquel entonces, teníamos unos cuantos grupos juveniles en la parroquia, pues su hija adolescente estaba en problemas. Me contó que su esposo era muy aferrado al trabajo, cuidadoso con ellas en darles todo lo que necesitaban y aún más, pero, se me gravaron estas palabras; Yo no tengo marido y mi hija no tiene padre, aunque estemos bien cuidadas por él.

La paz nace del corazón

Cuando san Pablo afirma: Él mismo es nuestra paz (Ef 2,14), Él vino y trajo la paz (Ef 2,17) y Reunió en Dios a dos pueblos (hebreros y gentiles) uniéndolos en un solo pueblo mediante la cruz, dando en ella muerte al odio (Ef 2,17); nos da la pauta para seguir en nuestra vida con Cristo y con los demás.

¿Cómo conseguir la paz? La construyo paras mí en el silencio interior y exterior con las siguientes preguntas sobre “pautas” en mi vida: ¿cómo vivo? ¿para qué vivo? Brotará desde lo más profundo de mí una vida con responsabilidad en el otro, en los otros… para saber acompañarles y hacer juntos el camino del Reino. Asumiremos liderazgos y trataremos de ejercerlos teniendo a Jesús como modelo, porque vivo unido a Él.

Oración

Concédenos, Señor,  tener tiempo para ti, para nuestra familia, para los que trabajan con nosotros… Que no nos aferremos tanto al trabajo que deje de lado responsabilidades más importantes… que no sea ese dios, que para muchos, centra su vida. Mueve nuestro ánimo para escuchar tus palabras y vivirlas.

  • Pedimos, Señor, por nuestros líderes políticos y religiosos, por los padres de familia, por los profesores… para que ejerzan su misión con lealtad a ti y al pueblo encomendado.
  • Pedimos también por ellos para que sean capaces de tener la prioridad en su vida y en su familia.

Un autor pone en boca de Jesús

Amigos míos: Yo siempre os prediqué con mis ejemplos más que con mis palabras. Esas palabras – procedentes de la Palabra eterna por la que se hicieron todas las cosas – tienen una total eficacia. Exige para que dé fruto la docilidad total al Espíritu. Si colaboras con el  Espíritu, nada falla, porque en él todo se hace.