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Oración inicial

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS. Juan 3,14-21:

Y como Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga en él la vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. Y el juicio está en que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios.»

EXPLICACIÓN

 En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios… El que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios” (3,3.5).  El pasaje comienza con la evocación de uno de los momentos más difíciles de la travesía del pueblo de Dios en el desierto,  el episodio de las serpientes, narrado en Números 21,6-9. Antes de esto el pueblo se preguntaba: “¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de este manjar miserable” (21,5).

 Jesús, al responder con el episodio de la serpiente de bronce, aclara el significado del Hijo del Dios levantado sobre la cruz: Con ello se quiere decir: Aquel que es exaltado sobre la cruz no es una persona que cae en desgracia. Todo lo contrario, Dios ha establecido que el Crucificado sea el símbolo de la salvación, la fuente de la vida.

Tanto amó Dios al mundo, que envió a su único Hijo (Jn 3,16). Dios Padre se ha ido revelando a lo largo de toda la historia, se ha ido manifestando de diversas formas y en diversas circunstancias, demostrándonos su amor gratuito y desinteresado. Pero la expresión máxima de este amor, ha sido que ha hecho toda la creación en vista a su Hijo,   y en la plenitud de los tiempos, nos ha enviado a su propio Hijo, al Unigénito, al Verbo eterno de Dios, para que asumiera nuestra vida y se hiciera uno de nosotros, en todo iguales a nosotros, menos en el pecado. Esto es la expresión máxima del amor de Dios.

Para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga la vida eterna(Jn 3,16), esta afirmación de San Juan, nos introduce de lleno en el planteo de fe, que nos cuestionan nuestra actitud de fe. San Juan nos plantea el hecho de que la fe es condición básica para la salvación, para la vida eterna. A la luz de fe en Jesús, nuestra vida está marcada por la seguridad de la vida eterna, del encuentro definitivo con el Padre.

Dios no mandó a su Hijo a este mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo (Jn 3,17). La revelación de Dios busca que lo conozcamos para que así podamos adherirnos a Él y tener de Él la vida que solamente Él lo puede dar. Jesús es la expresión máxima del amor de Dios, Dios que hizo todo por amor, nos demostró hasta dónde puede llegar su amor, que nos envió a su propio Hijo para reconciliarnos con Él.  De ahí, que Jesús no ha sido enviado como Juez. Ahora es el mediador el que nos reconcilia con el Padre, para darnos su vida, el que con su sangre nos ha devuelto la amistad con el Padre,

…la LUZ vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz…(Jn 3,19), Dios tanto nos ama, que nos ha dado lo más precioso que tenemos que es nuestra libertad.  Aun sabiendo quién es Dios y lo que Él quiere de nosotros, nosotros buscamos otros caminos que no son los suyos.

– …el que camina en la verdad, busca la luz (Jn 3,21.  Buscar a Dios es el sentido de toda nuestra existencia y en la medida que lo busquemos caminaremos en la verdad, o el seguir a Jesús nos lleva a la verdad y nos hace caminar en la luz. Este es el estilo de vida cristiano, que busca que conozcamos el evangelio para vivir de acuerdo a las enseñanzas de Jesús para encontrar en Él la plenitud de vida.

MEDITACIÓN

¿Cuál es el contexto de la enseñanza de hoy? ¿A qué estaba respondiendo Jesús?. ¿Qué idea tengo del amor de Dios? ¿Qué afirma Jesús sobre lo que Dios ha hecho por nosotros? ¿Qué grado de realidad tienen para mí estas afirmaciones? ¿Las considero descripciones de la realidad decisiva para mi vida?. ¿Qué mundo es aquel que es dejado a sí mismo y a su destino? ¿Qué mundo es aquel que es sostenido por el amor de Dios y por su voluntad de salvación? ¿Me doy cuenta de que en el mensaje de Jesús todo se fundamenta sobre Dios y sobre la fe? ¿Cuáles son los pasos del dinamismo del “creer”? ¿Cómo me voy a preparar para la renovación de mi fe en la Vigilia Pascual?

ORACIÓN

Tú que tanto nos amaste hasta dar tu vida en la cruz por cada uno de nosotros. Tú el que venciendo la muerte estás vivo y resucitado. Tú la expresión máxima de la cercanía y del amor de Dios. Tú Señor que has venido para reconciliarnos y redimirnos, y darnos nueva vida en ti. Tú Señor, derrama en cada uno de nosotros, la gracia de tu Espíritu Santo, para que nos capacite a responderte, para que nos disponga a seguirte, para que nos abra a tu amor, para que creamos en ti y te amemos. Danos Señor la gracia de actuar y amar como Tú. Renuévanos Señor en tu Palabra y con tu Espíritu Santo.

CONTEMPLACIÓN

Cuando el santo temor me abandona, Señor, siento en mi corazón el pecado que habla. Son los momentos de la ilusión, momentos en los que voy a buscar mis culpas y todo esto inútilmente, porque no he comprendido, que sólo cumpliendo el bien, las falaces e inicuas palabras del mal se extinguen. Es una atracción la obstinación en el mal, como si me diese más brillo, honor, más valor. Cuando caigo en la cuenta que es inmenso lo que Tú me das para vivir, entonces percibo los abismos de tu fidelidad y veo como tu salvación no conoce confín; todo lo inunda y porta consigo; a mí criatura hecha a tu imagen y todo lo que para mí has creado y a quien yo he dado nombre. En verdad tu gracia es preciosa. En tu casa manda la abundancia de la protección y discurre como el agua la delicia. Si me pongo tus ojos entonces todo es luz, Señor, Y nada es ya difícil porque mi corazón, purificado de la tentación de ser Dios en tu lugar, me dice que lo seré conmigo. Rivalidad, competición hostilidad… desaparecen de frente a tu propuesta de participar en tu vida divina. Dios contigo. Tu amor como linfa que camina por las entrañas de mi humanidad hasta que encuentre mis orígenes: en tu Nombre´

ACTUACIÓN

Comprometerme a reflexionar durante la semana qué grande es el amor que nos tiene y hasta expresarlo cuando me encuentre con personas a las que deseo evangelizar