Misa de Gallo en Templo Parroquial

diciembre 31st, 2011 | Posted in galeria | No Comments

Misa de Gallo : Res. Scorza

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Concierto de Navidad:

diciembre 31st, 2011 | Posted in galeria | No Comments

Campaña bolsa solidaria: “Ser solidarios con los demás es ser solidarios con Cristo mismo” Mt 25, 40.45

diciembre 31st, 2011 | Posted in general | No Comments

Santa María, Madre de Dios

diciembre 31st, 2011 | Posted in reflexiones | No Comments

Ave María (Pavarotti)

SANTA MARIA, MADRE DE DIOS

El Testimonio de una madre:

He leído este testimonio de una madre. Me encantó. Por eso, he creído conveniente trasmitirlo a ustedes: Desde mi ser de madre  pudo imaginarme la felicidad de María tras el miedo inicial de verse sola con José, fuera de la posada, sin lugar donde dormir y luego ¡el parto! Ver hecha realidad de amor su confianza en Dios: el amor de su esposo, el amor de su hijo y el amor de Dios. Un momento intimo de ternura infinita  donde Dios apuesta por el hombre y donde el hombre se jugaba su salvación.  

Luego esa intimidad se ve de pronto interrumpida por la llegada de los pastores. ¿Quién los había invitado?  Y dicen que se les ha aparecido un ángel para indicarles que vayan a adorar al rey de los cielos.

Dos reacciones:

v La de María, leemos: Y María conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón.

v Y de los pastores nos dice el mismo texto: Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído, todo como les habían dicho.

Tenemos que aprender mucho de estos textos:

ü Aprender de María a admirarnos de lo sencillo, a escuchar, a meditar, a rezar… luego actuar.

ü De los pastores debemos copiar la humildad, la sencillez,  capacidad de escuchar, de creer sin exigir, aceptar los hechos de amor tan sencillos como la vida misma.

ü En ambos se percibe cómo creen en la fidelidad de Dios, Dios es fiel y lo es cada día y en cada instante. Lo sienten y viven los sencillos, como María, como los pastores…

ü Ambos relatos nos llevan a admirar  y a alabar a Dios, Padre de huérfanos y protector de viudas, que se manifiesta a aquellos pastores que velan en la noche, que están donde deben estar.

Jornada Mundial de la Paz:  

La celebramos en la Iglesia Católica la cuadragésima quinta jornada mundial de la paz. El papa Benedicto XVI nos ha dado un hermoso mensaje del que entresaco lo siguiente:

El comienzo de un Año nuevo, don de Dios a la humanidad, es una invitación a desear a todos, con mucha confianza y afecto, que este tiempo que tenemos por delante esté marcado por la justicia y la paz.

Es verdad que en el año que termina ha aumentado el sentimiento de frustración por la crisis que agobia a la sociedad, al mundo del trabajo y la economía; una crisis cuyas raíces son sobre todo culturales y antropológicas. Parece como si un manto de oscuridad hubiera descendido sobre nuestro tiempo y no dejara ver con claridad la luz del día.

¿Con qué actitud debemos mirar el nuevo año? En el salmo 130 encontramos una imagen muy bella. El salmista dice que el hombre de fe aguarda al Señor «más que el centinela la aurora» (v. 6), lo aguarda con una sólida esperanza, porque sabe que traerá luz, misericordia, salvación. Esta espera nace de la experiencia del pueblo elegido, el cual reconoce que Dios lo ha educado para mirar el mundo en su verdad y a no dejarse abatir por las tribulaciones. Os invito a abrir el año 2012 con dicha actitud de confianza.   

Pero la paz no es sólo un don que se recibe, sino también una obra que se ha de construir. Para ser verdaderamente constructores de la paz, debemos ser educados en la compasión, la solidaridad, la colaboración, la fraternidad; hemos de ser activos dentro de las comunidades y atentos a despertar las consciencias sobre las cuestiones nacionales e internacionales, así como sobre la importancia de buscar modos adecuados de redistribución de la riqueza, de promoción del crecimiento, de la cooperación al desarrollo y de la resolución de los conflictos. «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios», dice Jesús en el Sermón de la Montaña (Mt 5,9).

La paz para todos nace de la justicia de cada uno y ninguno puede eludir este compromiso esencial de promover la justicia, según las propias competencias y responsabilidades. Invito de modo particular a los jóvenes, que mantienen siempre viva la tensión hacia los ideales, a tener la paciencia y constancia de buscar la justicia y la paz, de cultivar el gusto por lo que es justo y verdadero, aun cuando esto pueda comportar sacrificio e ir contracorriente.

Educar en la paz:

«La paz no es sólo ausencia de guerra y no se limita a asegurar el equilibrio de fuerzas adversas. La paz no puede alcanzarse en la tierra sin la salvaguardia de los bienes de las personas, la libre comunicación entre los seres humanos, el respeto de la dignidad de las personas y de los pueblos, la práctica asidua de la fraternidad» (CAT 2304). La paz es fruto de la justicia y efecto de la caridad. Y es ante todo don de Dios. Los cristianos creemos que Cristo es nuestra verdadera paz: en Él, en su cruz, Dios ha reconciliado consigo al mundo y ha destruido las barreras que nos separaban a unos de otros (cf. Ef 2,14-18); en Él, hay una única familia reconciliada en el amor.

P. José

El Pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran Luz(Is.9,1)

diciembre 26th, 2011 | Posted in Mensajes del Párroco | No Comments

 

En un humilde pesebre nacio Dios VIDEO

NAVIDAD

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; a los que habitaban tierra de sombras, una luz les brilló (Is 9,1). Y en aquel tiempo… le llegó (a María)  el tiempo del  parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pesebre y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada (Lc 2, 1ss).

¿Qué buscamos en esta noche y en esta celebración?

En este mundo que nos rodea con fiestas, comidas, regalos, bebidas… ¿Qué hacemos aquí cada uno de nosotros? Se han dado grandes colas en muchas parroquias esperando las canastas de navidad,  niños por millares por recibir su chocolate, su panetón, sus regalos…  Ahora seguro que hay colas en muchas tiendas por comprar comida, regalos, los muchos de última hora que nunca faltan; atascos en las calles de nuestra ciudad…

Vuelvo a peguntar, ¿a qué hemos venido?

La respuesta es sencilla y clara. Estamos aquí celebrando el encuentro del amor de Dios con los hombres,  es la fiesta de Emanuel = Dios con nosotros.

El evangelista Juan nos dice que el Amor de Dios es Palabra, comunicación para cada uno de nosotros: La Palabra era Dios (Jn1, 1) y la Palabra era la luz verdadera que con su venida al mundo ilumina a todo hombre (Jn 1,90). Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros y hemos visto su gloria, gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad (Jn 1,14).

De estos textos me permito hacer algunas conclusiones:

v Dios viene a nosotros como niño, no vino armado; no vino poderoso, sino necesitado. Es un infante, y la palabra infante tiene en su raíz etimológica es el que no habla. Y  en esta noche la Palabra eterna se hace silencio.

v Habitó entre nosotros, más precisos al original griego y de mentalidad hebrea traducen algunos autores, puso su carpa (tienda) entre nosotros. Es recuerdo del desierto, cuarenta años dependiendo Israel de Dios. Es el camino de la humildad, pues la soberbia de los hombres es grande, ya en el Génesis encontramos que Adán y Eva buscan ser iguales a Dios. El Hijo de Dios llega a nosotros por un camino inverso al que ellos quisieron seguir.

v Y nos muestra el evangelista algo inaudito: la Palabra se hizo carne (Jn 1,14). El evangelista Juan une la carpa con la carne, mostrando las limitaciones del ser humano en su carne, expuesta al frio y al calor, con la carpa para protegerse.

v La tienda del encuentro. En el desierto habían levantado la tienda más magnífica para reunirse Dios y el pueblo, llamada, por eso, la tienda del encuentro. Era presencia entre el pueblo del Dios Liberador, era protección y ayuda.

Un nuevo encuentro con Dios:

En esta nueva rienda: el Hijo de Dios Encarnado, es donde se va a crear el orden nuevo, un nuevo encuentro en el amor. En esa misma carne que nace niño en Belén, se consumará el sacrificio de la Nueva Alianza en Cristo Jesús.  En esta nueva carpa, que es la Iglesia, Pueblo de Dios, estamos convocados para reunirnos como discípulos de Jesús. Es una tienda bien iluminada porque Jesús es la luz  y quiere iluminar a todo hombre (Jn 1,9).

Y en esta noche y desde esta perspectiva les invito a reflexionar qué es y debe ser para cada uno de nosotros la Navidad.  

El Nacimiento del Hijo de Dios es la gran piedra de encuentro para aceptación o rechazo. Vamos mostrando esa actitud en la relación personal, en la familia, en el ambiente de trabajo, en todos los aspectos comunitarios, porque nos exige vivir bien, con más agrado y con más alegría.  Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres… y nos enseña a renunciar a una vida sin religión y a los deseos mundanos. Y a llevar desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa (Tito 2,11).  Y para avanzar nos armamos con la virtud de la humildad, pues Dios se ha hecho Niño. Y un niño es la mejor expresión de nuestra realidad frágil, sencilla, menesterosa… Debemos ser como niños, poniendo la confianza en los demás, no en nosotros, y, en última instancia, en Dios. El niño asimismo es esperanza, se proyecta hacia el futuro y buscando un porvenir mejor. Porque yo, tú, el sano o el enfermo, el rico o el pobre, el nacido o el feto en el seno de su madre, todos somos criaturas de  Dios y llamados por el Bautismo a ser sus hijos.

Esta es la exclamación maravillosa de la Iglesia hoy: ¡Un Niño se nos ha dado! El es la Palabra de que nos dice, que nos anima y nos mantiene. Es tarea nuestra descubrir a este Niño, es Navidad.

Quiero terminar con mi felicitación y la de los hermanos sacerdotes y fieles de la parroquia para todos ustedes:

¡Felicidades a todos! ¡Hora buena! Se nos ha aparecido un Niño. Toda la familia creyente se llena de alegría. Este Niño Dios tiene la vida, nuestra vida. Es el futuro. ¡Aleluya!

 P. José

Domingo IV de Adviento(18 de diciembre)

diciembre 16th, 2011 | Posted in reflexiones | No Comments

Aquí está la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra video

LECTURAS:

2Sam 7,1-5.8-11.16: “El reino de David durará por siempre en la presencia del Señor”

Sal 88,2-3.4-5.27 y 29: “Cantaré eternamente tus misericordias, Señor”

Rom 16,25-27: “El misterio, mantenido en secreto durante siglos, ahora se ha manifestado

Lc 1,26-38: “Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo”

María:

No corren buenos tiempos para que el pueblo cristiano y especialmente católico comprenda la figura señera que es María, la Madre de Jesús, en la Historia de la Salvación.

 Por un lado, encontramos la ignorancia religiosa que en nuestro pueblo es muy grande. Ha adquirido la humanidad actual conocimientos muy grandes en muchas cosas, pero en cuestiones religiosas no ha aprendido ni siquiera el catecismo más breve y elemental. ¡Oh tiempos aquellos en el que las lavanderas de las orillas del río Tormes discutían y tomaban partido sobre las discusiones que tenían los teólogos de la Universidad de Salamanca sobre el dogma de la Concepción Inmaculada de María!  

 María es la gran desconocida del mundo protestante que tanta influencia negativa tiene en  el mundo católico. Los  que se denominan “evangélicos”  - así se llaman, apoderándose de los evangelios como si ellos fuesen los únicos propietarios – desconocen a María o la desmerecen, pues para la mayoría de ellos es una mujer normal, porque Jesús es una persona normal, no el Hijo de Dios. Entonces desparece la necesidad de creer en muchas cosas sobre Cristo, Hijo de Dios, y de María, su madre.

Adviento

Esa el tiempo litúrgico de propuestas, de preguntas, de proyectos… Por lo menos y no como tiempo litúrgico lo ven los responsables de los negocios y de ventas que hacen su agosto, muchos para todo el año. Nos ponen bien las redes para que acabemos atrapados en ellas. Y hay Alguien que no quiere que te veas arrastrado por todo esto, que no quiere que te veas atrapado por la búsqueda de una felicidad fácil, cómoda, sin demasiadas exigencias… Las propuestas del mundo son para quitarnos de en medio cualquier  preocupación, cualquier dolor, cualquier trabajo… Todo es lo fácil, lo cómodo, de ahí que lo que más anuncien para que compremos en Navidad sean electrodomésticos y materiales de trabajo, como instrumentos de oficina, para hacernos la vida más fácil, dicen.

Desde el punto de vista cristiano hay que buscar lo que nos lleve más al amor, porque somos convocados por el Amor por antonomasia, el de Dios. Es una llamada que Dios nos hace en esta víspera de Navidad, para que ese Dios que nace en Belén, pueda nacer en cada uno de nosotros también.

Desde una llamada concreta:

Antes que a nosotros, a otras personas también les ha propuesto este proyecto de compartir toda su vida con Dios. A Abraham lo sacó de su tierra, lo guio por un lado y otro, y él confiaba siempre en Dios; José, vendido por sus hermanos, no desconfió de Dios y Él lo liberó y pudo perdonar a su hermanos y ayudar a su padre anciano; Moisés estaba tranquilo en Madián con su familia y Dios lo llama para que vaya a Egipto a liberar – en una tarea muy difícil y complicada – a su pueblo; Dios llama a David a reunir a todo el pueblo de Israel  y así podemos seguir con otras muchas llamadas como a Pedro, a Pablo…

Por encima de todas estas llamadas hay una que sobrepasa a todas, es María, una joven mujer que ve trasformada su vida completamente, y que ella acepta esta realidad poniéndose totalmente a disposición del Todopoderoso.  Es la elegida para la ser la madre del Creador, Jesús el Hijo de Dios. Y es para nosotros el modelo más preciso para seguir imitando a su Hijo Jesús, porque ella fue descubriendo poco a poco, seguramente en un camino difícil la fe en Dios y cómo vivirla.

Tu, hermano, hermana, estas en esa elección:

Señor, nos haces una propuesta que nos descoloca,  y a la vez nos ensancha nuestros horizontes y planes; ser tus hijos, por medio de Jesucristo. En Él nos has mostrado un modo de vivir, de amar y esperar.  Creer en él nos da la vida, porque Él es la Vida. Cuando estamos recorriendo los últimos pasos de Adviento, ayúdanos a no mirar para otro lado.                                                   Agudiza nuestra fe para que podemos reconocerte presente entre nosotros. Abre nuestra caridad a las necesidades de la vida de nuestros hermanos.

Que no estemos pasivos, indiferentes. Que sea solidario con el que está solo, desamparado, necesitado… Porque así, hoy y aquí, hacemos posible la esperanza.

Ponemos nuestra mirada en María, la Virgen y Madre:               

Como la Virgen María diremos sí a tu propuesta. Nos pondremos en tus manos de forma confiada.La propuesta de fe que acepta María de los planes de Dios  nos ayuda a que nosotros también seamos dóciles a escuchar tu Palabra y a acoger a Cristo como el proyecto que nos lleva a una vida plena.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores

P. José

Imaculada concepción de María ( 8 de diciembre)

diciembre 4th, 2011 | Posted in reflexiones | No Comments

Inmaculada Concepcion de María VIDEO,

LA INMACULADA CONCEPCION  DE MARIA                                                                                                               

Desde una realidad maldita:

Hemos escuchado del libro del Génesis una descripción del drama más profundo de la humanidad: la caída “original”  del hombre, la entrada de la muerte en la historia de los seres humanos. El hombre era inmortal, ahora sigue siendo inmortal, pero debe pasar por la muerte física. Es todo un desarrollo de teología entre leyendas e historias.  Explicamos algunos aspectos:

       I.            El silencio: Adán y Eva pecan y huyen. Se acerca Dios según la costumbre para hablar con ellos al atardecer. Ellos no aparecen y, por eso, se escucha la voz de Dios: ¿Dónde estás? (Gen 3,9b). Adán sale de su escondite, pero no responde a la pregunta. Manifiesta que la relación con Dios no está bien, ya no puede ser aquella conversación de tú a tú. Deja entender por qué se ha escondido con Eva.

    II.            ¿Por qué? Declara Adán abiertamente que le posee el miedo, la vergüenza. Y eso lleva a algo mucho más profundo: el hombre era libre, ahora es esclavo.

 III.            ¿Qué ha perdido con la libertad? Manifiesta Adán el estado de soledad en el que se encuentra; que la relación con la mujer  y la creación son de oposición. Era de amistad y ayuda mutua, ahora es el “otro”, los “otros” son mis adversarios. Hay engaño, se crean oposiciones.

La sentencia de Dios:

Escucha Dios a los culpables. El lector que  ha seguido con interés el relato, espera que sean condenados a muerte. Pues Dios había prohibido comer del árbol del bien y del mal  bajo pena de muerte: si comes de él morirás irremediablemente (Gen 2,27). Deducimos cosas importantes:

v Dios promete la salvación: hay un castigo, la solida del Paraíso, está la llegada de la muerte, pero hay una promesa clara de salvación: Dios se muestra Misericordioso, se pone de parte del hombre contra la serpiente – símbolo del mal – que recibe la maldición.

v La humanidad se salvara: después del pecado, la humanidad queda herida, pero solo en el calcañar, es decir, en una parte no vital, fácil de curar; la serpiente, por el contrario, será herida en la cabeza, será derrotada definitivamente.

v El protoevangelio: El versillo 15 del capítulo tercero del libro del Génesis, que da el anuncio de la victoria del hombre sobre el pecado y la muerte, gracias a la descendencia de la mujer – el Mesías -.

v La madre de los vivientes: Dios llama a la mujer la madre de los vivientes. La mujer colaborará fielmente en la redención de la humanidad.

María:

María es la mujer humilde y sencilla, es una joven que ansía que llegue a cumplirse su matrimonio y su unión con José.

Todo ese largo proceso de matrimonio se trasforma, es llamada María a cambiar y trasformar su vida. Veamos algunos aspectos:

v Una perspectiva de cambio: el ángel Gabriel se presenta en la intimidad de María y le propone un cambio en su vida de parte de Dios. Es virgen, va ser virgen y madre virgen. Todo ello porque va a ser madre de Dios. Y Él espera una respuesta. Y escuchamos una respuesta impresionante: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra  (Lc 1,38).

v La Inmaculada Concepción en la historia: Desde la antigüedad los cristianos y todavía hoy los católicos de la Iglesia Católica Oriental prefieren llamar a María la toda santa, es decir, toda llena del Espíritu Santo y de su gracia. Fue  en la edad media comenzaron muchos teólogos a preguntarse se María había sido enteramente redimida y, por lo mismo, llena de gracia, desde el principio de su existencia. Entre todos sobresale el beato franciscano Juan Duns Escoto, (1265?-1308), teólogo inglés, que influyó en la doctrina de la Inmaculada como ninguno y llevó a la Orden Franciscana a comprometerse en su causa, en contra de la Orden Dominica que con santo Tomas de Aquino no defendían la Inmaculada Concepción. Se hizo famoso con su argumento: convenit (convino), potuit (se pudo), fecit (Dios lo hizo). 

v ¿Qué significa este misterio para la Iglesia? El Catecismo de la Iglesia responde: Para que pudiese dar el asentimiento libre de su fe al anuncio de su vocación era preciso que ella estuviese totalmente poseída por la gracia de Dios. (Catecismo, núm. 490). No existe ninguna gracia, ni para María ni para nadie, que no venga de Cristo; pero Él no necesita para sí mismo, sino siempre para la Iglesia que es su Cuerpo y del cual es Cabeza. Asimismo, toda la plenitud de gracia que recibió María, una vez que la llenó a ella de toda gracia, es a favor de todos nosotros, porque Cristo Jesús desde la cruz nos la entregó como Madre y ella cuida de nosotros. La Inmaculada Concepción es una gracia para la Iglesia.

Oración:  

Señor, recibe complacido el sacrificio que vamos a ofrecerte en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María; y así como ella la guardaste, con su gracia, limpia de todas mancha, guárdanos también a nosotros, por su poderosa intercesión, limpios del pecado.

Poderosa María en ser nuestro modelo, en ser nuestra intercesora ante tu Hijo Jesús,  bajo tu amparo nos acogemos. Atiende nuestra suplica, en ti confiamos.  

P. JOSÉ JIMENEZ DE JUBERA RUBIO OAR

 

Domingo II de adviento,Mc 1, 1-8 ( 4 de diciembre 2011)

diciembre 4th, 2011 | Posted in reflexiones | No Comments

DICHOSOS LOS PIES DEL MENSAJERO video