Hola, amigos y amigas:

Con toda razón nuestra comunidad parroquial considera el mes de Agosto como mes agustiniano por las celebraciones de nuestros santos Agustín, su madre Mónica y san Ezequiel Moreno.

Todo lo que se diga sobre AGUSTÍN (354 – 430) es bienvenido en este año en que celebramos las BODAS DE ORO de la presencia de los Agustinos Recoletos en nuestra parroquia, pues con su vida y sus obras, la comunidad parroquial han sentido y conocido el lado amable y humano del santo, conocido universalmente por sus altos vuelos intelectuales primero como monje a través de su carisma comunitario, y como obispo al servicio de la iglesia.

En una hermosa homilía en la fiesta de san Agustín (1965), el hoy Benedicto XVI, decía: “ Ningún santo sigue estando tan cerca de nosotros, tan comprensible, como Agustín, en cuyas obras podemos encontrar lo más profundo y lo más elevado del hombre, todas sus preguntas y toda su búsqueda, todo lo que aún hoy nos sigue moviendo. No sin razón se le ha llamado el primer hombre moderno”. (Palabra en la Iglesia. Ediciones Sígueme, Salamanca, p.306)

En san Agustín destacamos su permanente búsqueda de Dios aun antes de ser bautizado, su total consagración a Dios en su vida de monje y su sacrificado servicio a la Iglesia africana y universal con sus sermones y sus escritos.

En santa Mónica damos gracias a Dios por haber sembrado en san Agustín la semilla de la fe y su permanente oración con la esperanza de la conversión de su hijo.

En san Ezequiel contemplamos el ejemplo del religioso unido a Dios a lo largo del día (hasta cinco horas de oración) y su defensa de la iglesia ante las autoridades civiles.

Como en años anteriores invitamos a la comunidad parroquial a dar gracias a Dios y a celebrar las fiestas de nuestros santos participando en las actividades programadas para este mes, unidos a las comunidades religiosas de la parroquia, el Seminario y la Fraternidad Seglar. Que el Señor los bendiga.