San Agustín, Comentarios sobre el Evangelio de San Juan 15, 12

Escucha ahora quién le pide de beber. Jesús le responde y le dice: si conocieses el don de Dios y quién es el que te dice: “Dame de beber”, seguramente se lo hubieras pedido tú a él y él te hubiera dado agua viva(Jn 4, 10). Pide agua y promete agua. Se manifiesta como necesitando recibir y al mismo tiempo como desbordante para saciar. ¡Si conocieses el don de Dios! El don de Dios es el Espíritu Santo. Todavía le habla Jesús veladamente, pero poco a poco va entrando en su corazón.